MIAMI, Estados Unidos ― El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, expresó su deseo de que Venezuela celebre comicios libres y sostuvo que un eventual cambio político en Cuba requerirá apoyo de la comunidad internacional, en particular respaldo político, durante una conversación pública celebrada este jueves en Washington por el Atlantic Council.
Consultado sobre el futuro de Venezuela, Noboa afirmó que espera que haya “elecciones libres” y defendió que los ciudadanos puedan decidir su propio porvenir tras años de opresión. La declaración se produjo cuando la moderadora del encuentro, la periodista Courtney Kube, le preguntó por la relación de Ecuador con Caracas bajo el nuevo escenario político venezolano.
El mandatario ecuatoriano también se pronunció sobre Cuba. Al ser interrogado acerca de la posibilidad de un cambio de liderazgo en La Habana en los próximos meses o años, respondió afirmativamente, aunque advirtió que no será sencillo. Noboa consideró que quienes oprimen a su propia población difícilmente abandonan el poder por voluntad propia y señaló que “la comunidad internacional necesita ser más firme”.
Ante otra pregunta sobre si la presión ciudadana dentro de la Isla podría convertirse en un factor de cambio, Noboa respondió que sí, pero añadió que los cubanos necesitan apoyo externo. Cuando Kube le preguntó si se refería a ayuda militar o humanitaria, el presidente ecuatoriano se inclinó por la “ayuda política” y argumentó: “Porque con la humanitaria mantienes al mismo régimen”.
En esa misma intervención, Noboa descartó que la vía militar sea la solución para Cuba y colocó el respaldo político como una alternativa intermedia entre la asistencia humanitaria y una intervención armada. Su comentario se produjo en un tramo de la conversación centrado en el deterioro de las relaciones entre Quito y La Habana y en la posibilidad de cambios políticos dentro de la Isla.
Las declaraciones llegan poco más de dos meses después de que el Gobierno ecuatoriano declarara persona non grata al embajador cubano Basilio Antonio Gutiérrez y al resto del personal diplomático, consular y administrativo de la misión de Cuba en Quito, a quienes concedió 48 horas para abandonar el país.
Dos días después, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba informó que la sede de su embajada en Quito cesaba funciones como representación diplomática y calificó la decisión ecuatoriana como una acción “unilateral e inamistosa”.







