MIAMI, Estados Unidos ― El Gobierno de República Dominicana solicitó el retiro de nueve miembros de la misión diplomática cubana después de que sus autoridades presuntamente determinaran que varios de ellos realizaban labores de inteligencia vinculadas a los servicios de inteligencia y seguridad del Estado cubano, informó este viernes el periódico dominicano El Día, que atribuyó la información a “altas fuentes con conocimiento directo del caso”.
La Cancillería dominicana no ha confirmado públicamente esa causa y se ha negado a revelar los motivos específicos de la medida.
De acuerdo con El Día, algunos de los funcionarios desarrollaban actividades relacionadas con los servicios de inteligencia y seguridad cubanos aprovechando sus acreditaciones diplomáticas. Las fuentes del periódico sostuvieron que esas actividades eran incompatibles con las funciones propias de una misión diplomática y que esa fue la razón por la cual Santo Domingo decidió pedir su retiro.
El diario no identificó a sus fuentes ni publicó evidencias de las presuntas operaciones.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de República Dominicana (MIREX) solicitó “formalmente a la Embajada de Cuba en el país el retiro de nueve miembros de su misión diplomática y sus familiares”, a quienes concedió un plazo de siete días. La institución indicó que la medida se ampara en las facultades reconocidas al Estado receptor por el derecho internacional y la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, pero añadió que, por tratarse de comunicaciones diplomáticas, “no se ofrecerán detalles adicionales sobre este tema”.
Las fuentes consultadas por El Día precisaron que los funcionarios cubanos no fueron declarados personas non gratas, sino que Santo Domingo optó por solicitar su retiro a través de los canales diplomáticos. El artículo 9 de la Convención de Viena establece que un Estado receptor puede, “en todo momento y sin tener que exponer los motivos de su decisión”, comunicar al Estado acreditante que un miembro de su personal diplomático es persona non grata o que otro miembro de la misión no es aceptable, tras lo cual el Estado acreditante debe retirarlo o poner fin a sus funciones.
Las mismas fuentes descartaron que la decisión tuviera relación con cuatro atletas cubanos que permanecieron en República Dominicana después de concluir los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. “Se trata de una simple coincidencia cronológica. La decisión sobre los diplomáticos obedece a un proceso distinto que no guarda ninguna relación con los atletas que permanecieron en el país después de los Juegos”, afirmó una de las fuentes citadas por El Día.
La Habana rechazó este 13 de agosto “en los términos más enérgicos” la decisión dominicana y afirmó que “no existe motivo alguno que justifique” la salida de sus funcionarios. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (MINREX) sostuvo que sus diplomáticos “han actuado siempre en estricto apego a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 y con absoluto respeto a las leyes” dominicanas.
El régimen cubano atribuyó la medida a Washington. “No hay otra explicación para esta acción que no sea el sometimiento del gobierno de República Dominicana a las presiones del gobierno estadounidense, que, en su empeño de aislar a Cuba, se ha propuesto dañar nuestras relaciones diplomáticas con los países de la región”, afirmó el MINREX.
Existe, además, una discrepancia entre ambas cancillerías: Santo Domingo habla de nueve miembros de la misión, mientras La Habana asegura que la medida afecta a diez funcionarios diplomáticos. Ninguna de las partes ha explicado públicamente esa diferencia.
El embajador cubano en Santo Domingo, Ángel Arzuaga Reyes, tampoco abordó la acusación de inteligencia en las declaraciones difundidas este viernes por El Día. En un acto por el centenario del natalicio de Fidel Castro, afirmó que Cuba mantendrá sus principios y sus vínculos con el pueblo dominicano. Mientras tanto, las fuentes citadas por el periódico aseguraron que la Embajada cubana continuará funcionando con el resto de su personal acreditado.
La Cancillería dominicana ha insistido en que pretende manejar el episodio “con la debida discreción y por los canales diplomáticos establecidos, en interés de preservar las relaciones entre ambos países”. La Habana, en cambio, sostiene que la medida “lesiona sensiblemente” los vínculos entre los dos gobiernos. Así, mientras Santo Domingo conserva oficialmente en reserva las razones del retiro, la versión de que la decisión respondió a presuntas actividades de inteligencia constituye hasta ahora la explicación más concreta conocida sobre el origen de la crisis diplomática.
Ángel Arzuaga Reyes: de la estructura del PCC a la Embajada en Santo Domingo
Ángel Custodio Arzuaga Reyes llegó a la jefatura de la Embajada cubana en República Dominicana después de una extensa trayectoria en organizaciones estudiantiles y, sobre todo, en la estructura del Partido Comunista de Cuba (PCC).
El Consejo de Estado lo designó embajador extraordinario y plenipotenciario el 25 de septiembre de 2023, en sustitución de Milagros Carina Soto Agüero. La Presidencia dominicana consigna que se licenció en Historia y Ciencias Sociales en el Instituto Superior “Enrique José Varona” en 1981 y que cursó estudios en el Instituto Superior de Relaciones Internacionales “Raúl Roa García” en 1995.
Arzuaga nació en Florida, Camagüey, en 1956, de acuerdo con una entrevista biográfica publicada en 2021 en el libro La calle es nuestra, de la editorial Ocean Sur. Su padre era trabajador agrícola. En 1974, según relató el propio funcionario, presidía la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media (FEEM) en Camagüey. Tras terminar el preuniversitario se incorporó al sexto contingente del Destacamento Pedagógico Manuel Ascunce Domenech y posteriormente fue elegido presidente de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU). Como integrante de ese destacamento viajó a Angola, donde impartió clases y presidió la FEU del contingente cubano.
A su regreso de Angola, el congreso de la FEU de 1979 lo eligió miembro del Consejo y del Secretariado Nacional de la organización, donde estuvo hasta 1984 y se ocupó de Relaciones Internacionales. Ese año pasó a presidir la Organización Continental Latinoamericana y Caribeña de Estudiantes (OCLAE), responsabilidad que mantuvo hasta 1986. Décadas después relacionó expresamente aquella experiencia con su trabajo en las relaciones internacionales del PCC: “Me enseñó a conocer las realidades del continente”, explicó en la entrevista de 2021.
Su trayectoria posterior estuvo estrechamente vinculada a la estructura política del PCC. Granma, órgano oficial de esa organización, lo identificaba ya en enero de 2014 como vicejefe del Departamento Ideológico del Comité Central, puesto que seguía ocupando en noviembre de 2018. Mientras desempeñaba esa responsabilidad publicó en 2016 Renacer con nuestros propios esfuerzos, un libro de 11 capítulos sobre la comunidad de San Antonio, también conocida como La Arrocera, en su municipio natal de Florida, y sobre un programa productivo impulsado allí.
Para junio de 2019, Arzuaga había pasado a desempeñarse como vicejefe del Departamento de Relaciones Internacionales del Comité Central del PCC, una estructura encargada de los vínculos del partido gobernante cubano con organizaciones políticas extranjeras. En septiembre de 2021, la agencia estatal vietnamita VNA lo identificó como jefe en funciones de ese departamento durante una reunión con dirigentes del Partido Comunista de Vietnam, y volvió a aparecer con esa condición en octubre de 2022.
En abril de 2023, pocos meses antes de ser enviado a Santo Domingo, encabezó la delegación cubana en una reunión del Grupo de Trabajo del Foro de São Paulo celebrada en Bogotá.
Ya como embajador, Arzuaga ha mantenido públicamente la defensa del régimen cubano. En febrero de 2026, la propia representación diplomática reprodujo fragmentos de una entrevista suya en República Dominicana en la que sostuvo: “Hay un partido de la unidad de todas las fuerzas en Cuba (…) y ese partido tiene apoyo mayoritario”.
La orden dominicana para retirar a nueve integrantes de la misión cubana ha colocado ahora a Arzuaga en el centro del episodio diplomático más delicado de su gestión. Cuando periodistas le preguntaron el 13 de agosto por la medida, evitó pronunciarse sobre sus causas: “Hoy es un día de celebración, no de otra cosa”, respondió durante un acto por el centenario de Fidel Castro en la Universidad Autónoma de Santo Domingo.
Este viernes, después de que El Día atribuyera la retirada a presuntas labores de inteligencia de varios diplomáticos, el periódico recogió nuevas declaraciones de Arzuaga en las que aseguró que el pueblo cubano “no se rendirá” ni entregará sus principios.





