MIAMI, Estados Unidos ― La presidenta electa de Costa Rica, Laura Fernández Delgado, respaldó públicamente y asumió como propia la decisión del Gobierno saliente de Rodrigo Chaves Robles de reducir las relaciones con Cuba al plano consular, cerrar la embajada costarricense en La Habana y retirar la representación diplomática cubana en San José, con excepción del personal consular y administrativo.
En declaraciones al medio Noticias Trivisión, Fernández Delgado especificó: “Es una decisión que hemos tomado priorizando la dignidad humana del pueblo cubano. Costa Rica es un país ejemplo mundial, somos amantes de la libertad y de la democracia; por lo tanto formé parte de la decisión que se tomó de eliminar nuestra embajada en Cuba y motivar a que se retiren también de nuestro país”.
La mandataria electa también buscó enviar un mensaje a la comunidad cubana residente en Costa Rica: “El pueblo cubano que recibe en Costa Rica debe estar tranquilo, esto no significa que no son bienvenidos aquí. Las personas cubanas que viven en Costa Rica, que han solicitado refugio incluso, que son alrededor de 10.000 cubanos en Costa Rica, pueden estar tranquilos. Pero esto es una señal muy clara de que Costa Rica no va a consentir violaciones a los derechos humanos”, afirmó.
Fernández Delgado enmarcó además su apoyo a la medida en una lectura abiertamente ideológica de la crisis cubana. “Ustedes pudieron ver en el video [transmitido la víspera por el presidente Chaves Robles] las condiciones infrahumanas en las que están los cubanos hoy, donde una vez más el socialismo, el comunismo, la izquierda demuestra que destruye a las sociedades”.
Asimismo, la mandataria electa apuntó: “Yo creo que lo que pasa en Cuba debe ser ejemplo para nuestro país, para los jóvenes, para los niños, de que vean lo que la izquierda, de que vean lo que un régimen comunista le ocasiona a los pueblos. Tenemos que aprender de lo que ocurre en esos países para no traer a nuestro país ese tipo de regímenes políticos”. Y remató: “Así que yo creo que el país da un paso correcto y respaldo por supuesto la decisión del señor presidente y la hago mía también”.
Sobre el plazo dado a los diplomáticos cubanos para abandonar Costa Rica, la presidenta aseguró: “Según nos informó el canciller, se les está dando hasta el final de este mes”.
El comunicado oficial de la Cancillería costarricense justificó la medida por “un agravamiento significativo de las restricciones a las libertades fundamentales”, incluidas limitaciones a la libertad de expresión, asociación y manifestación pacífica, así como por el “progresivo deterioro de las condiciones de vida de la población” en Cuba. El texto añade que Costa Rica prestará servicios consulares a sus ciudadanos en la Isla desde su consulado en Panamá, “en la medida de lo posible”.
Este miércoles, Chaves Delgado declaró que su Gobierno no reconoce la legitimidad del Ejecutivo cubano y que la decisión buscaba protestar por las condiciones de vida en la Isla.
Desde La Habana, la reacción fue inmediata: la Cancillería cubana atribuyó la decisión a la presión de Estados Unidos y denunció que Costa Rica se sumaba a los intentos de aislar a Cuba.
Fernández Delgado asumirá la Presidencia del país centroamericano el próximo 8 de mayo. El Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) la declaró oficialmente electa el 3 de marzo para el período 2026-2030. Según el escrutinio definitivo del TSE, el Partido Pueblo Soberano obtuvo 1.243.141 votos válidos de un total de 2.561.343, equivalentes al 48,53%, por encima del 40% requerido para evitar una segunda vuelta.
La decisión de cerrar la embajada costarricense en la Isla marca un giro respecto de la política inaugurada en 2009 por el entonces presidente Óscar Arias, cuando Costa Rica restableció relaciones diplomáticas con Cuba tras casi 48 años de ruptura.





