LIMA, Perú — El cirujano cubano Yonardo Fonseca Mesa fue citado este viernes a una unidad de instrucción penal tras la amplia difusión en redes sociales de una denuncia en la que relató incidentes y precariedades en su centro de trabajo, el hospital provincial Antonio Luaces Iraola.
Según explicó el propio especialista en declaraciones a Martí Noticias, el encuentro con las autoridades se prolongó por más de una hora. “Me citaron y tuvieron una conversación (…) realmente ahí no hubo violencia ni nada parecido, y firmar una carta de advertencia. Eso fue todo”, señaló.
El caso se produce días después de que el médico hiciera pública un incidente ocurrido en el hospital, donde se le impidió utilizar el único ascensor disponible mientras se dirigía al quirófano. “Yo había montado en el ascensor cuando me dicen que tenía que salir, que no podía ir porque era solo para pacientes”, relató, al tiempo que añadió que dicha restricción respondía a una orden de la dirección del centro.
Fonseca Mesa aseguró que se negó a acatar la indicación debido a la urgencia de su labor. “Yo le dije que no me iba a bajar, que iba a trabajar, que soy cirujano y tenía pacientes esperando en el último piso”, afirmó. Ese día, precisó, debía intervenir quirúrgicamente a “dos pacientes con cáncer”.
Tras la repercusión de su publicación, el médico indicó que recibió advertencias por parte de las autoridades. “Cuando vieron que se hizo viral fue la gota que colmó la copa”, expresó. Según su testimonio, durante la citación le indicaron que “no podía hacer más publicaciones”.
El especialista también denunció restricciones migratorias que, asegura, arrastra desde hace años. “Llevo cinco años pidiendo que me liberen, estoy regulado, no me permiten salir del país. No puedo sacar mi pasaporte”, declaró.
A pesar de la situación, Fonseca Mesa sostuvo que no ha recibido indicaciones para abandonar su profesión. “Hasta el momento no me han pedido que deje de ejercer”, apuntó.
El cirujano defendió su decisión de denunciar públicamente lo ocurrido y dejó claro que no prevé cambiar su postura. “Yo sé que de nada vale callar (…) de hecho no es mi estilo callar”, sentenció.
El hostigamiento hacia Yordano Fonseca Mesa ocurre en un entorno ampliamente documentado de castigo a la crítica pública en Cuba. En su informe mundial de 2026, la ONG Human Rights Watch indicó que el Gobierno cubano continuaba “reprimiendo y castigando la disidencia y la crítica pública” y señaló que las autoridades detenían arbitrariamente, hostigaban e intimidaban a críticos, activistas independientes, periodistas y opositores políticos. Ese mismo reporte recoge que, según el Centro de Información Legal Cubalex, que opera desde el exilio, al menos 203 personas habían sido detenidas arbitrariamente entre enero y junio de 2025 en operaciones policiales y de vigilancia estatal.
El patrón no se limita a figuras opositoras tradicionales. La misma ONG documentó en su informe del primer semestre de 2024 un total de 1.876 hechos violatorios de derechos fundamentales, con 978 personas afectadas, y subrayó que la mayoría de las víctimas no pertenecía a organizaciones políticas o de la sociedad civil. Asimismo, Cubalex detalló que la represión alcanzó a “usuarios de redes sociales” y “profesionales”, y que las detenciones arbitrarias derivaron con frecuencia en desapariciones forzadas, golpizas y torturas. También registró cortes de internet y bloqueo de sitios web como mecanismos para restringir severamente la libertad de expresión.
Freedom House clasificó a Cuba en 2026 como un país “No libre”, con una puntuación de 9 sobre 100 en libertades políticas y civiles. En su evaluación sobre internet, la misma organización otorgó a la Isla 21 sobre 100 y sostuvo que, aunque hubo una ligera mejora técnica en el período analizado, el entorno siguió siendo “altamente restringido” porque las autoridades persistieron en sus esfuerzos por censurar y castigar la disidencia en línea. Freedom House mencionó el bloqueo de sitios de noticias independientes, el encarcelamiento de usuarios de internet y otras formas de hostigamiento.









