septiembre 8, 2026

Militares sudafricanos en Cuba habrían sido presionados para “donar”cientos de dólares

El sindicato SANDU exigió investigar los aportes supuestamente “voluntarios”, de alrededor de 15.000 rands (unos 940 dólares), solicitados a un grupo de 38 oficiales.
Rodolfo Benítez Verson (izq.), embajador de Cuba en Sudáfrica El embajador de Cuba en Sudáfrica de 2017 a 2021, junto al general Rudzani Maphwanya, jefe de las Fuerzas Nacionales de Defensa de ese país, durante una ceremonia de cambio de mando en Pretoria, en mayo de 2021
Rodolfo Benítez Verson (izq.), embajador de Cuba en Sudáfrica El embajador de Cuba en Sudáfrica de 2017 a 2021, junto al general Rudzani Maphwanya, jefe de las Fuerzas Nacionales de Defensa de ese país, durante una ceremonia de cambio de mando en Pretoria, en mayo de 2021 (Foto: Cubaminrex)

MIAMI, Estados Unidos ― El Sindicato Nacional de Defensa de Sudáfrica (SANDU, por sus siglas en inglés) exigió una investigación inmediata e independiente sobre denuncias de que militares de ese país enviados a cursos en Cuba fueron presionados por un superior para entregar hasta 15.000 rands de sus asignaciones de manutención, con el supuesto fin de ayudar a ciudadanos cubanos necesitados.

Briefly recogió una investigación de News24, según la cual la solicitud afectó a 38 oficiales de la Fuerza de Defensa Nacional de Sudáfrica (SANDF, por sus siglas en inglés) y habría partido del general de brigada Mitch Ledwaba, adscrito a la división de personal militar.

Ledwaba habría planteado la contribución poco después de la llegada del grupo a La Habana y apelado al apoyo brindado por el Gobierno de la Isla al Congreso Nacional Africano (ANC, por sus siglas en inglés) durante la lucha contra el apartheid para justificarla.

Aunque los pagos fueron presentados como voluntarios, las cantidades se establecieron de acuerdo con el grado militar. Los oficiales superiores debían aportar más de 15.000 rands —alrededor de 940 dólares—, mientras que a los de menor rango les correspondían sumas superiores a 3.000 rands, unos 188 dólares.

El dinero debía salir de los anticipos en dólares entregados a los oficiales para cubrir sus gastos durante la estancia en Cuba. Ledwaba también habría distribuido una lista en la que cada integrante del grupo debía escribir su nombre y la cantidad que aportaría.

Los militares no recibieron documentos que explicaran cómo serían empleados o distribuidos los fondos, según la investigación. A quienes accedieran se les habría prometido el reembolso del dinero en diciembre de 2026, pero sin constancia de pago ni garantías sobre la devolución.

Varios oficiales se negaron a participar y expresaron dudas sobre la legalidad del procedimiento. También cuestionaron que el general de brigada Thembisile David Mpisane, agregado de Defensa sudafricano en Cuba, no estuviera presente en la reunión donde fueron solicitados los fondos.

El SANDU advirtió que las asignaciones forman parte de la remuneración de los militares y están destinadas a sostenerlos mientras cumplen funciones oficiales. El carácter supuestamente voluntario de los pagos, agregó, no elimina la presión inherente a una petición formulada por un superior dentro de una estructura jerárquica.

“Los salarios de los soldados no son un fondo discrecional”, declaró el secretario nacional de SANDU, Pikkie Greeff.

El sindicato reclamó la creación de una junta de investigación que determine quién autorizó la recaudación, quién recibió y controló el dinero, cuál era su destino y con qué fundamento legal o financiero se solicitaron las contribuciones. También pidió aclarar si existieron coacción, abuso de autoridad, irregularidades financieras, fraude, corrupción u otra conducta delictiva.

La SANDF no había respondido a las consultas sobre las acusaciones cuando Briefly publicó su información.

El Ministerio de Defensa aclaró en abril que los estudiantes militares sudafricanos presentes en Cuba se encontraban allí mediante la iniciativa Oportunidades de Formación en el Extranjero, gestionada por la jefatura de Recursos Humanos. La formación profesional no forma parte de los contratos del Proyecto Kgala, sucesor del Proyecto Thusano dentro de la cooperación militar entre ambos países.

La misma respuesta parlamentaria cifró en 34,1 millones de rands las matrículas pagadas por la formación de militares sudafricanos en Cuba entre los ejercicios fiscales de 2021 y 2025. Otros 612,4 millones fueron destinados a estipendios, alojamiento, viajes, manutención y visitas de supervisión y enlace.

La Auditoría General de Sudáfrica determinó en 2023 que formar en Cuba a 79 estudiantes de medicina militar costaba 136% más que hacerlo en instituciones sudafricanas. El organismo estimó que el Departamento de Defensa habría podido ahorrar 122,4 millones de rands durante el periodo de estudios, comprendido entre 2014 y 2028.

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