LIMA, Perú — El opositor cubano Héctor Maseda Gutiérrez, uno de los 75 disidentes condenados durante la Primavera Negra de 2003 y una de las figuras más reconocidas de la lucha democrática contra el régimen cubano, falleció este sábado en Miami, Estados Unidos, a los 83 años de edad.
Maseda pasó a la historia reciente de Cuba como uno de los intelectuales y activistas encarcelados durante la ola represiva desatada por el régimen de Fidel Castro en marzo de 2003, cuando decenas de periodistas independientes, opositores y defensores de derechos humanos fueron condenados a largas penas de prisión.
Además de su activismo político, fue conocido por ser el esposo de Laura Inés Pollán Toledo, fundadora y líder de las Damas de Blanco, movimiento integrado por familiares de presos políticos que surgió precisamente tras la Primavera Negra. Tras la muerte de Pollán en 2011, Maseda continuó defendiendo las causas vinculadas a los derechos humanos y las libertades civiles en Cuba.
Nacido en La Habana en 1943 y criado en el municipio de San Miguel del Padrón, participó desde muy joven en actividades estudiantiles contra la dictadura de Fulgencio Batista. En 1958 fue detenido durante varios meses sin que se le presentaran cargos formales.
Según su trayectoria pública, durante ese período fue sometido a golpizas, torturas y simulacros de ejecución.
Tras el triunfo de la Revolución cubana, devenida en dictadura, desempeñó funciones diplomáticas en Brasil, el Vaticano y España antes de desarrollar una carrera profesional vinculada a la ingeniería electrónica y la investigación científica. Entre 1974 y 1980 trabajó en el Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNIC), donde realizó labores especializadas en electrónica y sistemas de control.
Su vínculo con las instituciones estatales terminó en 1980, cuando fue expulsado de su puesto de trabajo y separado de la Sociedad de Física de Cuba por negarse a participar en actos de repudio contra ciudadanos que intentaban abandonar el país durante el éxodo del Mariel.
A finales de la década de 1980 comenzó una intensa actividad dentro de organizaciones independientes de asistencia humanitaria y, posteriormente, en agrupaciones opositoras de orientación liberal y democrática. Fue fundador del Movimiento Liberal Democrático de Cuba y más tarde participó en la creación del Partido Liberal Democrático de Cuba, organización que posteriormente se transformó en el Partido Liberal de Cuba, del cual llegó a ocupar la presidencia.
Su activismo le costó una condena de 20 años de prisión en marzo de 2003. Las autoridades cubanas lo acusaron entonces de actuar como “mercenario al servicio de una potencia extranjera” y de cometer actos contra la seguridad del Estado.
Durante los años de encarcelamiento desarrolló una intensa labor intelectual. Entre otros textos, escribió Selección de ensayos masónicos, Lunas del Escambray, Enterrados vivos y Bolívar por dentro. Recuperó la libertad en febrero de 2011 mediante una licencia extrapenal.
Además de su actividad política, Maseda tuvo una destacada trayectoria dentro de la masonería cubana. Alcanzó el grado 33 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, presidió la Academia Cubana de Altos Estudios Masónicos y dirigió espacios dedicados a la investigación histórica y filosófica dentro de esa institución.
En los últimos años continuó vinculado al periodismo y la investigación histórica. Fue director del Centro de Estudios Socioeconómicos y Democráticos y de la agencia informativa Decoro. Entre sus trabajos más recientes figura Nuestros pensadores, una obra dedicada a figuras intelectuales que contribuyeron a la formación de la identidad nacional cubana.
La muerte de Maseda cierra la trayectoria de uno de los rostros más representativos de la disidencia pacífica cubana de las últimas décadas, cuya vida estuvo marcada por la oposición política, la defensa de las libertades fundamentales y la promoción de una transición democrática para la Isla.










