MIAMI, Estados Unidos ― La activista cubana Ruhama Fernández reaccionó a una publicación de la congresista estadounidense demócrata Ilhan Omar (demócrata por Minnesota) sobre el viaje a Cuba de su hija, Isra Hirsi, y la ayuda llevada a la Isla. En un mensaje publicado en X, la refugiada cubana reprochó a Omar y a su hija su respaldo a un régimen que, según afirmó, ha oprimido a los cubanos durante décadas.
“Como refugiada cubana y exprisionera política, me horroriza que usted y su hija estén apoyando al régimen que nos ha oprimido durante 67 años. La ayuda no llega a los cubanos de a pie: se vende en las tiendas en dólares, mientras ustedes ayudan a blanquear una dictadura. Vergüenza para usted, y vergüenza para su hija”, escribió Fernández en X.
Previamente, la congresista había celebrado el viaje de Hirsi a Cuba y defendido el envío de ayuda a la Isla. “Estoy increíblemente orgullosa de Isra y de todos los que hicieron el viaje a Cuba. Llevaron toneladas de ayuda para asegurarse de que el pueblo de Cuba supiera que hay tantas personas en todo el mundo que están en solidaridad con ellos”, escribió Omar.
As a Cuban refugee and former political prisoner, I am appalled that you and your daughter are supporting the regime that has oppressed us for 67 years. The aid does not reach ordinary Cubans—it is sold in dollar stores—while you help whitewash a dictatorship. Shame on you, and… https://t.co/sGn1DhuAH1
— Ruhama Fernández (@RuhamaFernandez) March 23, 2026
En ese mismo mensaje, la legisladora añadió una defensa del papel internacional del régimen cubano. “Cuba siempre ha enviado ayuda a países necesitados y ha formado a miles de médicos en todo el mundo, incluido el médico de mi infancia”, sostuvo.
Según escribió en X, su hija es “una brillante joven líder” que ha trabajado “duro para defender un mundo más justo”. La congresista cerró su publicación con la etiqueta “#letcubalive” (DejenACubaVivir).
En Cuba, Fernández fue víctima de hostigamiento, amenazas, citaciones policiales y restricciones. En su informe anual sobre Cuba, Human Rights Watch señaló que las autoridades la acosaron, la citaron repetidamente a interrogatorios y le negaron el pasaporte.
Omar, nacida en Somalia, llegó a Estados Unidos tras pasar por un campamento de refugiados en Kenia. Es la primera refugiada africana en convertirse en miembro del Congreso, además de una de las dos primeras mujeres musulmanas elegidas para ese cuerpo legislativo.
Su hija formó parte del polémico Convoy Nuestra América, una iniciativa no gubernamental de solidaridad con Cuba. De acuerdo con Associated Press, unos 650 delegados de 33 países y 120 organizaciones comenzaron a llegar a Cuba el viernes pasado como parte de esa caravana, con alrededor de 20 toneladas de ayuda. Parte de los participantes arribó por vía aérea desde Italia, Francia, España, Estados Unidos y varios países latinoamericanos, mientras otra parte habría llegado por mar desde México.
Entre los insumos transportados había paneles solares, alimentos y medicamentos para tratar el cáncer. Mientras, en los barcos cargados en México, voluntarios embarcaron arroz, frijoles, fórmula para bebés, champú, productos de higiene femenina y medicamentos.
El Convoy Nuestra América, impulsado por la Internacional Progresista, incluía a figuras políticas de alto perfil dentro de la izquierda internacional como Jeremy Corbyn, exlíder del Partido Laborista británico; Pablo Iglesias, exvicepresidente del Gobierno de España y fundador de Podemos; y Clara López, exministra y figura histórica de la izquierda colombiana, según EFE.
A ellos se sumó Gerardo Pisarello Prados, diputado español vinculado al espacio político de izquierdas en ese país, y David Adler, co-coordinador general de la Internacional Progresista y uno de los principales organizadores del convoy.
El convoy no se limitó a actores políticos tradicionales. También incluyó a perfiles con fuerte presencia en el activismo contemporáneo y en plataformas digitales.
El mes pasado trascendió que la Internacional Progresista contaba en su estructura de dirección con una figura clave del régimen cubano: Mariela Castro Espín, diputada a la Asamblea Nacional del Poder Popular, directora del estatal Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX) y, además, hija del dictador Raúl Castro Ruz.
Activistas prodemocracia cubanos cuestionaron el carácter de la misión. En redes sociales, la cubana exiliada Salomé García Bacallao lanzó las etiquetas #DerechoARegresar y #SiEllosEntranNosotrosTambién.
En un mensaje que fue replicado por decenas de cuentas, García Bacallao denunció el doble estándar del régimen de La Habana: la apertura del Estado cubano a expediciones extranjeras mientras mantiene restricciones contra ciudadanos considerados disidentes o incómodos.




