LA HABANA, Cuba ― Vecinos del edificio Focsa, una de las siete joyas de la arquitectura cubana, denunciaron que están viviendo entre la inmundicia y el deterioro sin que la dirección del inmueble, gestionado por la Empresa Inmobiliaria Cimex S.A., tome cartas en el asunto y atienda sus reclamos.
En una misiva enviada de forma anónima a CubaNet por razones de seguridad, varios residentes del emblemático inmueble mostraron y describieron las pésimas condiciones del lugar, las cuales fueron corroboradas por este medio.
Nuestras cámaras se adentraron en la edificación, enclavada en la calle 17, entre M y N, en el Vedado, y tomaron numerosas imágenes en las que pueden observarse montones de basura acumulada en pasillos de circulación y áreas de servicio, además del deterioro que presentan las paredes y los techos en la mayoría de los 30 pisos del edificio.


Ante esta situación, en su denuncia, los residentes del Focsa se preguntan en qué se emplea la recaudación del edificio por concepto de renta, que, según afirman, asciende al millón de dólares anuales. “La excusa es siempre la misma: la inmobiliaria no tiene dinero para reparaciones”, dicen los vecinos en su carta.
De acuerdo con los autores del documento, la inmobiliaria cobra a sus inquilinos por concepto de renta entre 300 y 500 dólares mensuales además de otra parte en pesos cubanos. Sin embargo, los residentes se quejan de que el vestíbulo no cuenta desde hace años con “muebles ni lámparas y los ascensores están siempre rotos y sobreexplotados”.

“La limpieza de todas sus áreas es pésima. Apenas existen contenedores para los desechos, por lo que la basura y la pestilencia inundan varios niveles”, describen los autores de la misiva.
A esto se suma que la gran mayoría de los extintores no funcionan. “Hace tiempo existió un sistema contra incendios con bombas de agua, pero a día de hoy es inservible”, aseguran.
Asimismo, señalan que es habitual encontrar en el suelo pedazos de concreto desprendidos del techo debido a la falta de mantenimiento. “Solo existen tres hombres para darle mantenimiento a todo el Focsa”, detallan.


Los vecinos también mencionaron que deben hacer interminables colas para poder subir y bajar de los apartamentos, ya que solo hay dos ascensores funcionando en todo el edificio.
“¿Cómo se pretende que los moradores del edificio lleven su vida normal y suban y bajen hasta 30 pisos varias veces al día?”, se preguntan. “Los ascensores llevan meses rotos y, en los que hay ―uno en el lobby y otro de servicio― se hacen colas interminables para subir y bajar”.

De igual forma, mencionaron que ante los prolongados apagones y la falta de combustible, ya es habitual que personas queden atrapadas en los elevadores durante largos periodos.
“Familias enteras, adultos mayores y niños pasan el mal rato de permanecer encerrados por varios minutos o incluso horas (…). Si el ascensor se detiene entrepisos, tienen que ser extraídos por el personal de seguridad y protección, poniendo en riesgo la vida de todos los implicados”, lamentan.



