MIAMI, Estados Unidos. – Ernesto Soberón Guzmán, embajador permanente de La Habana ante Naciones Unidas, aseguró a EFE este jueves que Cuba está “preparada” para un escenario extremo de sanciones y que no contempla rendirse, en medio de lo que describió como una estrategia para debilitar al país y provocar descontento social.
El diplomático vinculó la presión actual —incluida la restricción de petróleo impulsada por Washington— con un objetivo político contra la Isla. “Si llegan a aplicar un bloqueo completo, tendremos planes para enfrentarlo; la prioridad es proteger a la población y garantizar servicios esenciales”, sostuvo.
Soberón insistió en que La Habana no asumirá una lógica de capitulación. “En la mentalidad del cubano no está la palabra rendición, colapso ni traición”, dijo, y subrayó que “Cuba va a mantener la independencia, la soberanía y su capacidad de decidir su propio rumbo”.
En el plano económico, el funcionario afirmó que el país atraviesa un deterioro severo: en cinco años, señaló, Cuba ha perdido cerca del 15% de su PIB y más del 20% de su población.
La crisis energética, añadió, se ha traducido en apagones prolongados, cancelaciones de vuelos y afectaciones a servicios básicos como el transporte, los hospitales y la recolección de basura. También sostuvo que el panorama golpea al turismo y a la logística interna.
El funcionario afirmó que las sanciones tienen un efecto “acumulativo” después de más de seis décadas de embargo, y advirtió que la falta de combustible agrava la situación. Aun así, recordó que Cuba ha enfrentado escenarios similares en el pasado, como el “Periodo Especial”.
Soberón indicó que el país trabaja en energías renovables y en la refinación de crudo pesado como vías para sostener la generación eléctrica, según el reporte.
En el terreno diplomático, denunció intentos de limitar otras fuentes de ingresos, como la cooperación médica internacional, y defendió la disposición al diálogo con Washington bajo condiciones de respeto mutuo, igualdad y no injerencia.
No obstante, recalcó que Cuba estaría dispuesta a dialogar con Estados Unidos, pero “sin imponer condiciones ni aceptar imposiciones”, y sostuvo que la apertura al intercambio ha sido una constante de la política exterior cubana, con “avances concretos” en etapas anteriores, de acuerdo con EFE.








