LIMA, Perú — Cuba se ha convertido en uno de los principales focos de una red de reclutamiento vinculada a Rusia que utiliza ofertas de empleo y promesas de ganancias elevadas para captar ciudadanos latinoamericanos y enviarlos posteriormente a combatir en Ucrania, según un análisis publicado este sábado por Infobae.
El caso cubano es presentado como el de mayor magnitud en la región, aunque la captación no se limita a la Isla. México y Colombia aparecen también como importantes centros de reclutamiento, mientras que el mecanismo se habría extendido a Perú, Bolivia y El Salvador.
La operación se apoya en la necesidad económica de los potenciales reclutas. Las ofertas difundidas principalmente en redes sociales prometen empleos civiles con salarios que pueden alcanzar entre 2.500 y 3.500 dólares mensuales, además de bonificaciones de decenas de miles de dólares y, en algunos casos, la posibilidad de obtener la ciudadanía rusa.
Sin embargo, quienes aceptan las propuestas pueden encontrarse con una situación muy diferente una vez que llegan a Rusia. Según el análisis, a algunos reclutados les confiscan los pasaportes, reciben uniformes militares y terminan enviados al frente de guerra en Ucrania, sin obtener las condiciones económicas prometidas.
En el caso de los cubanos, el paquete ofrecido incluye un salario de 2.000 dólares mensuales, ciudadanía rusa y 15 días de vacaciones cada seis meses. El reporte señala que el cumplimiento parcial de esas promesas ha provocado descontento y deserciones entre algunos de los incorporados.
“Los jóvenes cubanos que se alistaron en las filas rusas creyeron en las promesas de dinero y bienestar para sus familias en la Isla, pero solo han encontrado muerte, engaño y deshonra”, señala el análisis.
El reporte considera que el atractivo de los cubanos para Moscú no se limita a las dificultades económicas. Su entrenamiento militar de tradición soviética y su conocimiento de armamento ruso facilitarían su incorporación a las fuerzas que combaten en Ucrania.
A ello se suma, según el análisis, el bajo costo político que tendría para el Kremlin la pérdida de soldados extranjeros. “El régimen ruso se aprovecha de la necesidad y la desesperación que se viven en Cuba y en otros países”, señala el texto.
El análisis incluso plantea que el contingente cubano podría llegar a superar en número al de tropas procedentes de Corea del Norte, uno de los principales aliados militares de Moscú en la guerra contra Ucrania.
La presencia de ciudadanos de la Isla en las filas rusas se hizo pública en 2023, cuando el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba reconoció que las autoridades investigaban una red que operaba desde Rusia para incorporar a cubanos residentes allí —y a otros trasladados desde la Isla— a las fuerzas que combatían en Ucrania.
“Cuba no forma parte del conflicto bélico en Ucrania”, sostuvo entonces la Cancillería, que afirmó haber iniciado procesos penales contra personas vinculadas con el reclutamiento. Días después, las autoridades cubanas informaron sobre la detención de 17 ciudadanos.
En octubre de 2025, el Gobierno cubano reiteró que no enviaba tropas a Ucrania y aseguró que los nacionales involucrados no contaban con “el estímulo, el compromiso o el consentimiento del Estado cubano”. También informó que, entre 2023 y 2025, los tribunales de la Isla recibieron nueve procesos por mercenarismo contra 40 acusados; hasta ese momento, 26 habían sido condenados a penas de entre cinco y 14 años de prisión.










