El Premio Formentor 2026 ha ido a manos del escritor portugués Gonçalo M. Tavares (Luanda, Angola, 1979), dueño de una obra literaria –según el jurado del lauro español– de una “poderosa personalidad, deslumbrante originalidad y vigorosa imaginación”.
Capaz de quebrar las tradicionales fronteras genéricas en su empeño de “contar el reverso de la realidad”, el autor del ciclo novelístico El Reino –que incluye Un hombre: Klaus Klump, La máquina de Joseph Walser, Jerusalén y Aprender a rezar en la era de la técnica— obtiene este reconocimiento “por desvelar las inesperadas implicaciones de una humanidad asustada de sí misma, por contar la paradójica epopeya del extravío contemporáneo, por la osadía con que ha construido una narrativa ajena a las tentaciones de la obviedad”.
Compuesto por Elide Pittarello, Gerald Martin, Sònia Hernández, Pilar del Río, Basilio Baltasar (presidente), el jurado destacó que Tavares ha enriquecido con su obra “la escuela de la gran literatura, por seguir la huella del desorden narrativo de la existencia y evocar la parabólica alegoría del enigma universal”.
“Su obra novelesca acoge a unos personajes cuya extravagancia puede imputarse a las más insólitas, extrañas e inesperadas dimensiones de la condición humana. Uno de los méritos atribuidos a la obra de Tavares ha sido dar forma, presencia y voz a lo que la cultura preferiría omitir. De este modo ha permitido la lucidez de un decisivo exorcismo liberador”, se lee también en el acta. “Los escenarios narrativos de Tavares evocan la penumbra que ensombrece el alma de los seres humanos y al mismo tiempo el agotamiento de una historia que busca en sus textos la posibilidad de la redención. El misterio del dolor y el fulgor de los deseos colisionan en sus ficciones como el estallido de un arcano anunciado y nunca consumado”.
Los organizadores del Formentor –con una dotación de 50 mil euros– ha querido señalar que Gonçalo M. Tavares es hoy el tercer autor portugués más traducido, solo por detrás de clásicos como Fernando Pessoa y Eça de Queiroz, y por delante de gente como José Saramago o António Lobo Antunes.
Es también el autor de novelas publicadas en español como Mateo perdió el empleo, Un viaje a la India o Bucarest-Budapest: Budapest-Bucarest y de libros inspirados en las vidas de escritores como Henri Michaux, Paul Valéry, Bertolt Brecht, Italo Calvino, Karl Kraus, Robert Walser, André Breton, T.S. Eliott, Roberto Juarroz o Emanuel Swedenborg.
Narrador, poeta y dramaturgo, Tavares ha merecido antes el Premio José Saramago (2005), el Premio Camilo Castelo Branco (2006), el Premio al Mejor Libro Extranjero en Francia (2010), el Premio Literario Europeo (2011), el Grande Prémio de Romance e Novela (2011), el Premio Vergílio Ferreira (2017) y el Prix Laure-Bataillon (2021).
Sucede en el palmarés del Formentor a la francoargelina Hélène Cixous, el Nobel húngaro László Krasznahorkai, el francés Pascal Quignard, la rusa Liudmila Ulítskaya, el argentino César Aira o el neerlandés Cees Nooteboom, recientemente fallecido.
Restablecido en 2011, el lauro se fundó en 1961 con el reconocimiento compartido para Samuel Beckett y Jorge Luis Borges.

