MIAMI, Estados Unidos ― La administración de Donald Trump evalúa con creciente seriedad una posible acción militar contra el régimen cubano, mientras el Comando Sur de Estados Unidos habría comenzado a elaborar planes para escenarios de intervención, según un reporte publicado este lunes por Politico, que cita a un funcionario estadounidense y a una persona familiarizada con las discusiones internas.
Las opciones examinadas, de acuerdo con el texto, irían desde un ataque aéreo limitado para forzar concesiones hasta una invasión terrestre destinada a desalojar al régimen de La Habana.
El reporte subraya que no hay una operación inminente ni una decisión tomada por Trump. Un funcionario de la Casa Blanca citado por Politico sostuvo que Cuba “caerá” y que Estados Unidos “estará allí para ayudar”, pero matizó: “Es tarea del Pentágono hacer preparativos para darle al comandante en jefe el máximo margen de opciones. Eso no significa que el presidente haya tomado una decisión”.
Según la publicación, el cambio de tono dentro del Gobierno estadounidense responde a la frustración por la falta de avances en la estrategia de presión sobre La Habana. El medio asegura que Trump y sus asesores consideran que las restricciones económicas y energéticas impuestas a la Isla no han logrado arrancar a las autoridades cubanas reformas políticas y económicas de fondo.
“El ambiente definitivamente ha cambiado”, dijo a Politico una persona familiarizada con las conversaciones. “La idea inicial sobre Cuba era que la dirigencia era débil y que la combinación de una aplicación reforzada de las sanciones, en realidad un bloqueo petrolero, y claras victorias militares de EE.UU. en Venezuela e Irán asustaría a los cubanos para que hicieran un trato. Ahora Irán se ha complicado y los cubanos están demostrando ser mucho más duros de lo que se pensaba originalmente. Así que ahora la acción militar está sobre la mesa de una manera en que antes no lo estaba”.
El informe afirma que el Comando Sur “convocó en las últimas semanas una serie de planificación”, expresión que Politico interpreta como el inicio de borradores para una posible acción militar. Aunque el medio menciona la especulación en torno a una eventual operación de captura contra Raúl Castro, también precisa que los planificadores militares estarían sopesando alternativas más amplias que la extracción de uno o dos individuos.
Justo este lunes, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a nueve altos cargos del régimen cubano y a la Dirección de Inteligencia de Cuba, al incorporarlos a la “Lista de nacionales especialmente designados y personas bloqueadas” (SDN, por sus siglas en inglés) bajo la Orden ejecutiva 14404.
El decreto, firmado por Trump el pasado 1 de mayo, amplió las facultades de sanción contra personas y entidades vinculadas al Gobierno cubano, incluidos actores de sectores estratégicos de la economía de la Isla, altos funcionarios y familiares adultos de sancionados. Días después, el Departamento de Estado anunció nuevas medidas contra lo que denominó “el régimen militar cubano” y sus élites.
El reporte sostiene que el mensaje público del secretario de Estado estadounidense, el cubanoamericano Marco Rubio, ha evolucionado desde la insistencia en cambios económicos hasta una posición cada vez más enfocada en la sustitución del poder político en La Habana. Según las fuentes citadas por Politico, la Administración considera que el Gobierno cubano es incapaz de impulsar por sí mismo las transformaciones que Washington reclama.
El medio también recoge el juicio de Brian Latell, exfuncionario de la CIA especializado en Cuba, quien advirtió sobre los límites de una operación restringida: “Podrían intentar hacer una operación bastante pequeña, pero si eso es lo que están pensando, quizá estén sobreestimando otra vez lo que podrían lograr”.
Desde La Habana, Miguel Díaz-Canel respondió este lunes con una advertencia directa. “Las amenazas de agresión militar contra Cuba por parte de la mayor potencia del planeta son conocidas. Ya la amenaza constituye un crimen internacional. De materializarse, provocará un baño de sangre de consecuencias incalculables, además del impacto destructivo para la paz y la estabilidad regional”, escribió el gobernante.
La tensión se agudizó además tras un reporte de Axios, publicado el domingo, según el cual el régimen cubano habría adquirido más de 300 drones militares y discutido posibles escenarios para utilizarlos en caso de hostilidades con Estados Unidos. La Habana rechazó esas alegaciones y las presentó como parte de una construcción justificativa para una eventual escalada.
Otro elemento que incrementó la presión fue el anuncio de que el Departamento de Justicia estadounidense se prepara para buscar una acusación contra Raúl Castro por el derribo en 1996 de dos avionetas de Hermanos al Rescate. Politico menciona ese posible paso judicial como uno de los factores que han alimentado la especulación sobre escenarios de acción más agresivos contra el poder cubano.





