LA HABANA, Cuba. – El preso común Reinaldo Martínez Lemus, quien denunció a través de una carta enviada a CubaNet en noviembre del pasado año la violación de sus derechos humanos y la falta de atención médica en la prisión habanera 15-80 (conocida como El Pitirre), había fallecido ya en el momento en que este medio recibió la misiva y publicó su denuncia.
El recluso estaba operado del corazón y las autoridades penitenciarias le habían negado ingresarlo en el Hospital Nacional para recibir otra cirugía, según reveló el propio recluso en la misiva.
En esa ocasión, Martínez Lemus expresó que en vez de atención médica lo único que había recibido era “maltrato psicológico”. “Me han negado ese derecho desde que estoy aquí. Ya estoy hinchado completo hasta mi parte interior, y me falta el aire todos los días, pero ni siquiera nos sacan a coger el sol a los adultos mayores”, dijo.
De acuerdo con el testimonio del prisionero Fabián Sarduy Pérez, Martínez Lemus falleció el 8 de noviembre alrededor de las 8:00 a.m., aunque su cuerpo no fue retirado hasta las 2:00 de la tarde. “Hacía varios días que se estaba sintiendo mal, él estaba de ingreso, pero la jefatura de la prisión nunca le firmó el conduce”, reveló Sarduy Pérez en una carta.

Según contó este recluso, el día de su deceso, Martínez Lemus le pidió al funcionario de Orden Interior (OI) conocido como “El Duque” que lo llevara al puesto médico y el oficial le respondió que “acababa de llegar y no estaba para eso”.
“Reinaldo se alteró y le dijo unas cuantas cosas y El Duque dijo: ‘Ahora por mi p… no te voy a llevar a ningún lugar’, y a los 25 minutos Reinaldo falleció. Y todo sigue igual”, expuso Sarduy Pérez en la misiva.
En el escrito también denuncia que el jefe de unidad, Lexis Borrero Ramírez, el segundo jefe de unidad, Reynaldo Parada, y el jefe de Orden Interior, Yolexis Garlobo Naranjo, “son los máximos responsables” de las muertes que ocurren en la cárcel “por no prevenirlas”.
En el mismo centro penitenciario, falleció en noviembre del año pasado el preso común Ariel Cabrera, tras sufrir un infarto.
El interno Yoel Abad Beatón contó a través de una carta que a Cabrera le diagnosticaron en el puesto médico de la cárcel que estaba infartado; sin embargo, lo mandaron para el destacamento a esperar que llegara un carro para trasladarlo a un hospital. Cuando el vehículo llegó, ya era demasiado tarde.
“A Ariel no le prestaron la debida atención. Todos, los 1.227 prisioneros de este campo de concentración, corremos el riesgo de morir y nadie nos paga, todo queda impune. Desde el mes de octubre a la fecha han muerto tres personas como consecuencia de la mala atención médica, el maltrato, el hambre, la falta de medicamentos”, denunció Abad Beatón en su escrito.

“No tenemos medicamentos de ningún tipo para un tratamiento inmediato, pero sí tenemos la famosa carbamazepina, una droga autorizada por la Dirección de esta prisión. Les conviene tener a los prisioneros drogados. ‘El químico’ y las pastillas han convertido este lugar en una narcoprisión y a nadie le importa”, añadió.
Asimismo, responsabilizó a “Lexis Borrero y su camarilla” por la integridad física de todos los reclusos.
De acuerdo con un informe del Centro de Documentación de Prisiones Cubanas, en el mes de diciembre se registraron 87 eventos relacionados con personas privadas de libertad. “En total, se registraron violaciones en 30 categorías de incidentes represivos. Las más recurrentes fueron aquellas vinculadas a hostigamiento o represión (43), malas condiciones de vida en prisión (17), negación de atención médica (16), problemas con la alimentación (13), restricciones a la comunicación (12) y uso de celdas de castigo (10)”, detalló el documento.








