MIAMI, Estados Unidos ― El Gobierno de Kenia trasladó de La Habana a Kingston el centro de sus operaciones diplomáticas en el Caribe y abrió una alta comisión residente en Jamaica, encabezada por Everlyne Mwenda Karisa, quien ejercía como embajadora en Cuba.
La Cancillería keniana confirmó el movimiento el 15 de julio de 2026, mientras que la publicación especializada Kenyan Foreign Policy informó el 17 de agosto que el cambio implicó el cierre de la embajada en la capital cubana.
“También se expresó agradecimiento a los funcionarios de la Alta Comisión de Kenia por su profesionalismo y dedicación para garantizar una transición fluida de las operaciones diplomáticas de Kenia desde La Habana, Cuba, hasta Kingston, Jamaica”, señaló el Ministerio de Asuntos Exteriores. En el comunicado no se utilizó el término “cierre”, no se precisó una fecha de clausura de la sede habanera ni se mencionó una ruptura de relaciones con Cuba.
Karisa llegó a Kingston el 13 de julio para asumir como primera alta comisionada residente de Kenia en Jamaica. La Cancillería keniana anunció dos días después que la misión había comenzado sus actividades.
La diplomática ya estaba acreditada ante Jamaica: el 11 de julio de 2025 había presentado sus cartas credenciales al gobernador general Patrick Allen como alta comisionada designada, aunque entonces ejercía de manera no residente desde La Habana.
“Se espera que la apertura de la misión fortalezca la amistad duradera entre Kenia y Jamaica, impulse la cooperación Sur-Sur y abra nuevas oportunidades para alianzas mutuamente beneficiosas, crecimiento compartido y prosperidad en toda la región del Caribe”, indicó la Cancillería keniana al explicar los objetivos de la nueva sede.
El traslado de la sede diplomática no supone, según Kenyan Foreign Policy, una ruptura de las relaciones bilaterales: Kenia mantendría su representación ante Cuba mediante un embajador no residente con base en Kingston. Cuba, por su parte, conserva su embajada en Nairobi, que también representa al Gobierno cubano de manera concurrente ante Somalia y ante organismos de Naciones Unidas radicados en la capital keniana.
Cuba y Kenia establecieron relaciones diplomáticas el 19 de octubre de 1995. La embajada keniana en La Habana comenzó a funcionar en septiembre de 2016 y fue inaugurada formalmente el 16 de marzo de 2018 por el entonces presidente Uhuru Kenyatta. Se convirtió así en la primera misión diplomática de Kenia en el Caribe.
Desde La Habana, la representación keniana atendía simultáneamente los vínculos con Bahamas, Barbados, Colombia, República Dominicana, Ecuador, Guyana, Haití, Jamaica, Panamá, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas, Trinidad y Tobago, Venezuela y la Secretaría de la Comunidad del Caribe. Esa extensa acreditación convirtió durante una década a Cuba en el principal centro operativo de la diplomacia keniana para el Caribe y parte de América Latina.
Uno de los capítulos más visibles de la relación bilateral fue el acuerdo sanitario firmado en 2017, mediante el cual 100 médicos cubanos fueron enviados a hospitales de los condados kenianos y 50 profesionales de Kenia viajaron a Cuba para recibir formación especializada. El Gobierno keniano decidió no renovar el programa en octubre de 2023, después de años de críticas del principal sindicato médico del país por el costo de los especialistas cubanos y la falta de contratación de profesionales locales.
La cooperación sanitaria entre ambos países también quedó marcada por el secuestro de los médicos cubanos Assel Herrera Correa, especialista en Medicina General Integral, y Landy Rodríguez Hernández, cirujano. Ambos fueron capturados el 12 de abril de 2019 cuando se dirigían al hospital de Mandera, cerca de la frontera con Somalia. Los atacantes mataron a uno de los policías que los escoltaban y huyeron con los médicos hacia territorio somalí. Las autoridades kenianas atribuyeron el ataque a presuntos integrantes del grupo yihadista Al Shabab.
En febrero de 2024, Al Shabab aseguró que Herrera y Rodríguez habían muerto durante un ataque aéreo estadounidense contra la localidad somalí de Jilib, donde supuestamente permanecían retenidos. El Comando de Estados Unidos para África confirmó que bombardeó la zona el 15 de febrero, pero concluyó posteriormente que la operación no causó víctimas civiles. La Habana sostuvo que no había obtenido evidencias suficientes para confirmar la muerte de los galenos.
En abril de 2025, el canciller del régimen cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, afirmó: “Continúan los esfuerzos para esclarecer su situación, con la permanente atención y compromiso del más alto nivel del Partido y el Gobierno de Cuba”.
Al cumplirse siete años del secuestro, en abril de 2026, no se había divulgado una confirmación oficial de la muerte de los médicos ni nuevas pruebas de vida.


