LIMA, Perú — El reciente encuentro entre el director de la CIA, John Ratcliffe, y altos funcionarios cubanos en La Habana incluyó la presencia de uno de los jefes paramilitares vinculados a la operación que culminó con la captura de Nicolás Maduro, en lo que fuentes citadas por CBS News describen como un gesto calculado para presionar al régimen cubano.
Según el reporte, Ratcliffe presentó al oficial ante los representantes de La Habana como “el hombre que mató a su gente en Venezuela”, en alusión a los 32 militares cubanos cuya muerte fue atribuida por el régimen a la operación ejecutada en enero contra el gobernante venezolano. CBS sostuvo que la inclusión del operador en la reunión “podría haber tenido la intención de enviar un mensaje” a las autoridades cubanas, estrechas aliadas del chavismo.
La agencia de inteligencia estadounidense evitó comentar oficialmente el contenido del encuentro, aunque un funcionario citado por el medio aseguró que Ratcliffe trasladó a los cubanos que Washington está dispuesto a avanzar en temas económicos y de seguridad “pero solo si Cuba realiza cambios fundamentales”.
La visita del jefe de la CIA ocurrió en medio de una escalada de presión de la administración de Donald Trump sobre el régimen castrista, que incluye amenazas de sanciones a países que suministren petróleo a la Isla, en momentos en que Cuba enfrenta una severa crisis energética.
CBS News señaló además que entre los asistentes a la reunión figuró Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como “Raulito”, nieto de Raúl Castro y jefe de su escolta personal, en un encuentro que el medio describió como marcado por “la larga sombra de la Guerra Fría”.
El reporte también recuerda que el secretario de Estado, Marco Rubio, ha endurecido su retórica hacia el régimen cubano en las últimas semanas. Tras la operación contra Maduro, Rubio aseguró que “todo el aparato de inteligencia” venezolano estaba “lleno de cubanos” y lanzó una advertencia directa: “Si yo viviera en La Habana y estuviera en el Gobierno, estaría preocupado, al menos un poco”.
De acuerdo con las fuentes citadas, Ratcliffe también abordó con los funcionarios cubanos asuntos de seguridad bajo la premisa de que Cuba “ya no puede seguir siendo un refugio seguro para adversarios en el hemisferio occidental”.
El informe añade que la comunidad de inteligencia estadounidense evalúa actualmente cómo reaccionaría La Habana ante una eventual acción militar de Washington y sostiene que el régimen cubano ha incorporado drones de ataque dentro de sus capacidades militares.
Las revelaciones coinciden con un nuevo aumento de la tensión entre ambos gobiernos. Este viernes, Miguel Díaz-Canel acusó a la actual administración estadounidense de promover una campaña de “mentiras” para justificar una agresión contra Cuba y reivindicó la capacidad de resistencia militar del régimen al recordar la tradición de lucha en “la Sierra Maestra, Girón y las misiones internacionalistas en África”.
Sus declaraciones se produjeron después de una movilización política organizada frente a la Embajada de Estados Unidos en La Habana, convocada tras la acusación formal presentada en territorio estadounidense contra Raúl Castro y otros militares cubanos por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.










