LIMA, Perú — La diputada uruguaya de origen cubano Leydis Aguilera denunció que, pese a la crisis humanitaria y alimentaria que atraviesa la Isla, el conglomerado militar GAESA comercializa en dólares la leche en polvo enviada por Montevideo.
“El Gobierno cubano, pese a la crisis humanitaria que está viviendo el país, se la está vendiendo a los cubanos en dólares. Es GAESA quien lo recibe y se la vende en dólares”, afirmó la legisladora en declaraciones a CiberCuba, al referirse a productos de la marca uruguaya Conaprole.
Aguilera, quien asumió como diputada suplente en marzo de 2026 y se convirtió en la primera parlamentaria de origen cubano en esa cámara legislativa uruguaya, aseguró además que las autoridades de Uruguay conocen las operaciones de GAESA y el destino de parte de los productos enviados a Cuba.
“Eso lo hemos denunciado y sí está al tanto el Gobierno uruguayo”, sostuvo la representante del Partido Nacional, donde además coordina la Comisión de Asuntos Migratorios.
La legisladora explicó que Uruguay coordinó junto a México un envío de 20 toneladas de leche en polvo destinado a Cuba como ayuda humanitaria, aunque reconoció que todavía no existe claridad sobre el destino final de la carga.
“Todavía no sabemos qué va a pasar”, advirtió.
La polémica aumentó después de conocerse que el Gobierno mexicano decidió mantener bajo reserva durante cinco años la información relacionada con la ayuda humanitaria enviada a la Isla.
En abril, la subsecretaria de Relaciones Exteriores de Uruguay, Valeria Csusaki, confirmó que las 20 toneladas aún no habían llegado a Cuba, según información publicada por La Diaria.
Aguilera calificó de preocupante la falta de transparencia en torno a estas operaciones y cuestionó el manejo de la ayuda humanitaria por parte del régimen cubano.
“Es todo bastante turbio y es algo que nosotros tenemos que denunciar y tenemos que seguir muy de cerca”, afirmó.
Las declaraciones ocurren en medio de la creciente escasez de alimentos y del proceso de dolarización parcial de la economía cubana, donde numerosos productos básicos solo pueden adquirirse en establecimientos controlados por el Estado y pagarse en divisas.
En la Isla, una bolsa de 25 kilogramos de leche en polvo Conaprole llegó a venderse en tiendas administradas por GAESA por unos 243 dólares, un precio fuera del alcance de la mayoría de los cubanos que perciben salarios en pesos cubanos.
GAESA en el punto de mira
Washington impuso este jueves nuevas sanciones contra el Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), la presidenta ejecutiva de ese conglomerado militar cubano, Ania Guillermina Lastres Morera, y la empresa Moa Nickel S.A., en una ampliación de la ofensiva financiera de Washington contra estructuras económicas vinculadas al régimen de La Habana.
El secretario de Estado, el cubanoamericano Marco Rubio, anunció las designaciones al amparo de la Orden ejecutiva 14404, firmada por Donald Trump el 1 de mayo pasado.
“La Administración Trump está adoptando medidas decisivas para proteger la seguridad nacional de EE.UU. y privar al régimen comunista y al Ejército de Cuba del acceso a activos ilícitos”, señaló Rubio en un comunicado del Departamento de Estado.
Las medidas afectan a GAESA por operar en el sector de servicios financieros de la economía cubana, a Lastres por ser la presidenta de GAESA, y a Moa Nickel por operar en el sector de metales y minería de Cuba.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro actualizó este jueves la “Lista de nacionales especialmente designados y personas bloqueadas”. Lastres Morera fue añadida como individuo sancionado, mientras que GAESA y Moa Nickel fueron actualizadas para quedar bajo la nueva autoridad de sanciones vinculada a la Orden ejecutiva 14404.
Rubio afirmó que las sanciones forman parte de “la campaña integral de la Administración Trump para abordar las apremiantes amenazas a la seguridad nacional planteadas por el régimen comunista de Cuba y responsabilizar al régimen y a quienes le proporcionan apoyo material o financiero”. El jefe de la diplomacia estadounidense agregó: “A solo 90 millas del territorio estadounidense, el régimen cubano ha llevado la isla a la ruina y la ha subastado como plataforma para operaciones extranjeras de inteligencia, militares y terroristas”.
El Departamento de Estado describió a GAESA como una empresa paraguas controlada por los militares y “el corazón del sistema comunista cleptocrático de Cuba”. Washington sostiene que el conglomerado controla “un estimado de 40 por ciento o más” de la economía de la Isla y que sus actividades están diseñadas para generar ingresos “no para el pueblo cubano, sino solo para beneficio de sus élites corruptas”.
El comunicado también acusa a GAESA de desviar ingresos hacia cuentas bancarias ocultas en el extranjero mientras los cubanos sufren hambre, enfermedades y falta crónica de inversión en infraestructura crítica, incluida la red eléctrica. Según el Departamento de Estado, “estimaciones públicas recientes” indican que los ingresos de GAESA probablemente superan en más de tres veces el presupuesto estatal y que el conglomerado probablemente controla hasta 20.000 millones de dólares en activos ilícitos.










