MIAMI, Estados Unidos ― Un sismo de magnitud 5,3 sacudió la madrugada de este lunes 24 de agosto la zona central de Costa Rica y fue seguido por una réplica de 4,8 apenas dos minutos después y decenas de movimientos menores. Las autoridades no habían informado de muertos ni heridos hasta media mañana, aunque registraron afectaciones materiales puntuales. (RSN, RSN, Primicias)
El movimiento principal ocurrió a la 1:37 de la madrugada, a una profundidad de siete kilómetros, y tuvo su epicentro 10 kilómetros al norte de Cascajal, en el cantón de Vázquez de Coronado, según la localización revisada de la Red Sismológica Nacional de la Universidad de Costa Rica (RSN-UCR). La institución determinó que el temblor se originó por fallamiento local o superficial en la corteza de las placas Caribe y Panamá y fue sentido en todo el Valle Central.
La réplica más fuerte se produjo a la 1:39 de la madrugada en la misma zona, con magnitud 4,8 y una profundidad de 10 kilómetros, de acuerdo con la RSN. Otro movimiento de magnitud 3,8 ocurrió a la 1:56, a ocho kilómetros de profundidad y nueve kilómetros al norte de Cascajal.
El Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica de la Universidad Nacional (OVSICORI-UNA) calculó magnitudes ligeramente inferiores: 5,0 para el evento principal y 4,5 para la réplica más fuerte. También situó ambos hipocentros a 11 kilómetros de profundidad y ubicó los epicentros a ocho y nueve kilómetros al noreste de San Isidro de Coronado, respectivamente.
El sismólogo Lepolt Linkimer explicó que las diferencias entre las mediciones obedecen a los métodos y las estaciones empleadas por cada red. Además de la RSN y el OVSICORI, el Servicio Geológico de Estados Unidos estimó el evento principal en 4,9, a 10 kilómetros de profundidad.
El OVSICORI contabilizaba a las 7:30 de la mañana 60 réplicas, de las cuales había logrado localizar 30, según informó el sismólogo Marino Protti. La RSN había identificado tres horas y media después del evento principal 23 réplicas con magnitudes de entre 2 y 4,8, además de decenas de microsismos inferiores a magnitud 2 detectados por las estaciones cercanas.
La Comisión Nacional de Emergencias (CNE) recibió mediante el Sistema de Emergencias 9-1-1 un reporte de daños en la tapia de una vivienda en Dulce Nombre de Jesús, Vázquez de Coronado, y otro por la caída de un poste del tendido eléctrico en San Vicente de Moravia. El Hospital San Juan de Dios también detectó grietas en un pasillo del área de Ginecología donde no había pacientes, activó su protocolo de revisión y programó una inspección de ingeniería.
La ruta nacional 32, que conecta San José con la provincia de Limón, fue cerrada durante la mañana debido a desprendimientos de tierra, ramas y árboles en diferentes puntos. El Ministerio de Obras Públicas y Transportes reabrió la carretera después de retirar el material, pero aclaró que no podía determinar si los desprendimientos habían sido provocados por los sismos.
Un reporte automático inicial del OVSICORI había situado erróneamente un supuesto movimiento de magnitud 5,8 en Buenos Aires de Puntarenas. Protti explicó que 15 segundos antes del temblor principal ocurrió un sismo de magnitud 2,0 en el sur del país y que el sistema mezcló su ubicación con las amplitudes registradas durante el evento de Coronado. “Eso es incorrecto, es un error del sistema automático”, precisó el especialista.
La RSN investiga una posible relación de la secuencia con el sistema de fallas de Río Sucio, situado al noreste del Valle Central. “Preliminarmente podemos decir que podría estar relacionada con esta actividad, ya que los centros son muy próximos al sistema de fallas”, declaró Linkimer. La institución ha clasificado Río Sucio como una falla activa con capacidad para producir movimientos de magnitudes estimadas entre 5,0 y 6,6.
El principal antecedente asociado por la RSN al brazo occidental de esa falla es el terremoto de Patillos del 30 de diciembre de 1952. Aquel movimiento alcanzó una magnitud de 5,9 Ms, produjo grandes deslizamientos en las faldas del volcán Irazú y causó 21 muertes por el sepultamiento de viviendas, según la ficha histórica de la institución.










