LIMA, Perú — El secretario general de la Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC), Orlando Gutiérrez-Boronat, sostuvo encuentros con la nueva presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, y el canciller Manuel Tovar, en el marco de la ceremonia de inauguración presidencial celebrada en San José.
Según una nota de prensa de la organización, Gutiérrez-Boronat asistió como invitado especial a la toma de posesión de Fernández, en un gesto que la ARC interpretó como coherente con la reciente decisión del Gobierno costarricense de romper relaciones diplomáticas con La Habana y afirmar que “la dictadura castrista no representa al pueblo cubano”.
“Hemos expresado a la presidente Fernández y al canciller Tovar el más profundo agradecimiento del pueblo cubano por la decisión costarricense de romper relaciones con la dictadura castrocomunista y apoyar al pueblo cubano en su lucha por la libertad”, declaró Gutiérrez-Boronat, citado en el comunicado.


Durante las conversaciones, el dirigente opositor abordó con las autoridades costarricenses la situación política y social en Cuba, así como los esfuerzos de organizaciones democráticas cubanas para impulsar una transición en la Isla y denunciar las violaciones de derechos humanos cometidas por el régimen.
La ARC indicó además que Gutiérrez-Boronat ofreció declaraciones a medios de prensa presentes en la ceremonia sobre la realidad cubana y el respaldo expresado por Costa Rica hacia la oposición democrática.
El comunicado también destacó la reciente firma del llamado “Acuerdo de Liberación” entre la Asamblea de la Resistencia Cubana y la plataforma Pasos de Cambio, iniciativa que busca sentar las bases para un eventual gobierno provisional de transición y fortalecer la coordinación entre grupos opositores.
La organización subrayó que el encuentro con Fernández se suma a recientes reuniones sostenidas por Gutiérrez-Boronat con los presidentes de Chile y Paraguay, en medio de una estrategia internacional orientada a aumentar la presión diplomática contra el régimen cubano.
Acuerdo de Liberación: un plan para el futuro de Cuba
Las coaliciones Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC) y Pasos de Cambio anunciaron en marzo pasado la proclamación de un “Acuerdo de Liberación”, una iniciativa conjunta que busca articular un plan integral para el restablecimiento de la democracia y el Estado de Derecho en Cuba.
En el documento, suscrito por organizaciones cívicas, opositoras y de resistencia dentro y fuera de la Isla como el Observatorio Cubano de Derechos Humanos, la Unión Patriótica de Cuba, entre otros, expresan su compromiso de coordinar esfuerzos, recursos y estrategias para impulsar la liberación del país, el incremento de la presión internacional y económica sobre el castrismo y el fin de la impunidad por crímenes de lesa humanidad.
“Hoy impulsamos la alternativa democrática a la barbarie que rige nuestro país. Hoy sabemos que la única salida a la crisis es la salida de la dictadura. Y es urgente, porque el sufrimiento humano de nuestras familias, el sufrimiento humano de nuestro pueblo en la Isla en este momento es brutal”, expresó durante la ceremonia Rosa María Payá, fundadora de la plataforma Cuba Decide e integrante de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
“No puede haber estabilización bajo represión en Cuba. Nosotros no tenemos una lista de deseos. Nosotros estamos impulsando un plan de transición integral que comprende cada aspecto necesario durante un periodo provisional, el humanitario, el económico y el institucional y que continuará trabajando y expandiéndose dentro de las comisiones de trabajo que hoy anunciaremos”, resaltó la opositora cubana.
El acuerdo plantea como objetivo central el fin del actual sistema político y la devolución del liderazgo civil en los asuntos del Estado. El plan contempla tres fases: liberación, estabilización y democratización, así como el desmantelamiento de las estructuras del Partido Comunista de Cuba (PCC) y de sus mecanismos represivos asociados.
Entre los pilares del programa figuran la reunificación nacional tras décadas de exilio, la promoción de la prosperidad y las libertades individuales, y la desmilitarización de la vida política. También propone un período limitado de transición bajo un Gobierno provisional, con el objetivo de atender la emergencia humanitaria y convocar posteriormente a elecciones generales libres, multipartidarias y supervisadas.
“Llegó el momento de culminar la cruzada y que Cuba sea libre de nuevo para que los cubanos decidan su futuro”, sentenció Orlando Gutiérrez-Boronat, secretario general de la ARC.










