El colapso del entramado energético en la zona oriental de Cuba volvió a agudizarse este domingo tras el disparo de una línea de transmisión de alta tensión que dejó a las provincias de Santiago de Cuba y Guantánamo completamente desconectadas del Sistema Electroenergético Nacional (SEN).
La avería se produjo en la línea de 220 kilovoltios (kV) Cueto-Renté, según confirmó la Unión Eléctrica (UNE) a través de sus canales oficiales de comunicación, donde anunció la activación de protocolos de emergencia para intentar recuperar el suministro en ambos territorios.
“13:14 || Disparo de la Línea Cueto Renté, desconectando del SEN a las provincias de Gtmo y Stgo de Cuba. Se activan los protocolos para su restauración”, informó la UNE.
Por su parte, la Empresa Eléctrica de Santiago de Cuba ratificó a través de su canal de Telegram la desconexión total del fluido eléctrico en la región.
“Empresa Eléctrica de Santiago de Cuba le informa a sus clientes que como consecuencia de un disparo en la Línea 220 kV las provincias de Santiago de Cuba y Guantánamo se encuentran sin servicio eléctrico”, precisó la entidad.
El nuevo corte masivo ocurre apenas dos semanas después de que otro fallo de transmisión —el disparo de la línea de 220 kV Nuevitas-Las Tunas— provocara una desconexión parcial del SEN que dejó a oscuras a cinco provincias del oriente del país: Las Tunas, Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo.
La inestabilidad del sistema coincide con un nuevo quebranto de la infraestructura de generación térmica. La central termoeléctrica Antonio Guiteras (el principal bloque generador de Cuba situado en Matanzas) salió de servicio de forma imprevista este sábado a las 8:11 p. m. debido a “vibraciones en la turbina”. Se trata del tercer fallo en diez días que sufre esta instalación vital.
Con la salida de la termoeléctrica y las recurrentes interrupciones del SEN, la UNE pronosticó para este domingo un déficit de generación nacional cercano a los 1,730 MW. Frente a una demanda estimada en el horario pico de 2,850 MW, la disponibilidad real del sistema apenas alcanza los 1,120 MW, lo que se traduce en un nivel de afectación del 1,760 MW en toda la Isla.










