Amigos y allegados de Dalianis Lazo, la cubana de 41 años que sobrevivió a un intento de feminicidio a manos de su expareja en el suroeste de Miami-Dade, abrieron una campaña de recaudación de fondos en la plataforma GoFundMe con el objetivo de costear los gastos médicos y hospitalarios que demandará su proceso de recuperación.
La iniciativa solidaria, titulada “Unidos por la lucha de Dali Lazo por la vida”, busca respaldar financieramente a la víctima (quien se encuentra ingresada en estado crítico en el hospital Jackson South) tras haber recibido varios disparos dentro de su residencia en el vecindario de Country Walk.
La campaña de financiamiento colectivo surge en medio del impacto y la indignación de la comunidad cubana en el sur de Florida, especialmente de su círculo de allegados desde sus años de estudio en la Escuela Vocacional Lenin de La Habana.
En declaraciones exclusivas ofrecidas a la cadena Telemundo 51, Alejandro Vergara y Luis Alejandro Rodríguez, amigos cercanos de la víctima a quien llaman cariñosamente “Dali”, resaltaron su fortaleza y cuestionaron duramente las decisiones judiciales que la dejaron desprotegida.
“Es una mujer muy familiar, muy alegre, siempre llena de ganas de vivir, con un sentido del humor espectacular, y una muchacha muy inteligente”, expresó Vergara, quien lamentó que las instituciones no hayan prevenido el ataque. “A medida que vamos descubriendo más información se hace también más doloroso saber que el sistema de cierta forma le haya fallado”.
Por su parte, Rodríguez, quien logró visitarla en el centro médico, recordó con incredulidad la cercanía que llegó a tener con el agresor: “Nunca imaginé realmente que Iván, el ex, fuera capaz de esto, fuera a llegar a hacer algo como lo que hizo”.
Una orden de alejamiento desestimada por la justicia
El atentado se produjo cuando Iván Granado, de 53 años y también originario de Cuba, acudió en bicicleta hasta la vivienda de Lazo. El hombre ingresó por el área del garaje, sostuvo una discusión con la víctima y le disparó en repetidas ocasiones antes de quitarse la vida con la misma arma de fuego.
Reportes judiciales revelados por la cadena Local 10 confirman que Lazo había acudido a los tribunales en abril para solicitar una orden de protección por violencia doméstica contra Granado, a quien catalogó como un “exnovio conviviente” armado, desempleado, con historial militar y problemas de abuso de alcohol y sustancias.
“Temo por mi vida y por la seguridad de mis padres”, dejó asentado la mujer en una declaración jurada al alertar sobre amenazas y acoso continuo.
Pese a que la protección temporal se prorrogó durante meses, el pasado 30 de septiembre la jueza de circuito Michaelle Gonzalez-Paulson desestimó el caso alegando “insuficiencia de pruebas” y “falta de causa justificada”, luego de que el agresor negara los cargos.
Sin restricción legal alguna, Granado perpetró el ataque semanas después, dejando a Lazo debatiéndose entre la vida y la muerte y motivando la movilización comunitaria para cubrir su atención médica.









