El periódico español elEconomista analizó el severo desplome de la industria turística en Cuba, un fenómeno marcado por la retirada masiva de aerolíneas globales, el repliegue de las grandes cadenas hoteleras españolas y la grave crisis económica existente en la Isla.
Los datos presentados en el análisis económico exponen la paralización de uno de los sectores estratégicos del régimen castrista, afectado por la escasez generalizada de combustible y suministros esenciales, así como por el aislamiento logístico provocado por la suspensión de rutas internacionales.
De acuerdo con cifras de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) citadas por el medio español, Cuba recibió solo 450.353 visitantes internacionales entre enero y agosto de 2026. La cifra representa una drástica reducción frente a los más de 1,26 millones registrados en el mismo período de 2025, lo que equivale a una contracción del 64,4% y a la pérdida neta de 813.979 viajeros.
La caída en el flujo de viajeros golpeó a los principales mercados emisores de la Isla: Canadá acumuló 128.400 visitantes, lo que refleja un descenso del 75,6% en comparación con el año anterior; Rusia aportó 21.563 viajeros, registrando un retroceso del 73,3%; y de España llegaron únicamente 10.447 turistas, cifra que representa una caída del 68,2%.
Durante el período estival el deterioro se profundizó significativamente. En agosto ingresaron al país apenas 30.490 visitantes internacionales, reduciendo aún más los 32.272 registrados en julio.
Las aerolíneas se retiran de la Isla
El deterioro de los servicios básicos y el desabastecimiento de combustible de aviación obligaron a múltiples empresas de transporte aéreo a cancelar o reestructurar sus frecuencias hacia la Isla. Iberia suspendió sus vuelos directos entre Madrid y La Habana al menos hasta el 30 de junio de 2027, sumándose a los recortes y suspensiones aplicados por aerolíneas como Air Canada, Air France, WestJet y Sunwing.
El golpe más severo a la conectividad aérea provino de la canadiense Air Transat, que optó por la suspensión indefinida de sus operaciones en Cuba, mercado que representaba el 9% de su oferta global. En la actualidad, la española Air Europa se mantiene como la única compañía comercial que conserva un enlace con el territorio nacional, mediante una escala intermedia en la República Dominicana.
El análisis destaca que la crisis operativa se agravó tras las presiones de la administración Trump, que advirtió con sanciones comerciales y la revocación de permisos para operar en suelo estadounidense a las corporaciones con actividad económica en la Isla. Esta situación precipitó la salida de grupos hoteleros de peso como Meliá, Barceló e Iberostar.
Como consecuencia de la falta de demanda y la carencia de insumos, entre enero y mayo cerca del 70% de las instalaciones hoteleras de la Isla permanecían completamente cerradas, dejando una fuerza laboral disponible de apenas 25.000 trabajadores en el sector.










