LIMA, Perú – Tras más de dos semanas de silencio en X (antes Twitter), Lis Cuesta, esposa del gobernante cubano Miguel Díaz-Canel, volvió a publicar en sus redes sociales con motivo del Día Internacional de la Mujer.
Mas allá de la felicitación a las féminas de la Isla, destaca en la publicación de la “primera dama” su alusión a “tiempos difíciles” en Cuba, aunque no queda claro si se refiere a la grave crisis que atraviesa el país o a la escalada de presión que Washington ha puesto en las últimas semanas sobre la cúpula castrista, a la que ella pertenece.
“Felicidades a las mujeres cubanas, especial beso a mi madre, fundadora de la FMC, quien me enseñó a amar a Vilma; también a mis compañeras de causas, a mis amigas federadas. Corren malos tiempos pero sin ustedes, serían peores”, escribió Cuesta.
Felicidades a las mujeres cubanas, especial beso a mi MADRE, fundadora de la FMC, quien me enseñó a amar a VILMA; también a mis compañeras de causas, a mis AMIGAS FEDERADAS. Corren malos tiempos pero sin ustedes, serían peores.
— Lis Cuesta (@liscuestacuba) March 8, 2026
El rechazo de muchos usuarios en X destaca entre los comentarios de la publicación, quienes criticaron el discurso de Lis Cuesta por su apoyo a la retórica oficial y la falta de empatía con la dura vida que enfrentan las cubanas a diario.
“Felicidades a las mujeres presas políticas. A las que luchan comida en la calle para sus platos porque no tienen dólares, a las que el PCC ha silenciado y les ha quitado el derecho a sonreír sin porvenir ni futuro mientras otras (como usted) manda al hijo al extranjero”, comentó una usuaria identificada como Rita Rosa Ruesga.
“Las mujeres cubanas no necesitamos tus felicitaciones, necesitamos una vida digna”, señala una cibernauta con perfil Abuelita Tóxica.
“Cuando la vergüenza escasea se hace esto, muchas felicitaciones y pocas acciones”, subrayó Mari Monte, otra usuaria.
Cuesta, actual directora de Eventos del Ministerio de Cultura, nació a el 28 de marzo de 1971 y estudió en el Instituto de Ciencias Pedagógicas de Holguín, donde realizó una licenciatura y una maestría.
Antes de su relación con Díaz-Canel, trabajaba en el departamento de comunicación del Sectorial Provincial de Cultura, y posteriormente dirigió el Centro Provincial del Libro y la Literatura.
Su visibilidad en la esfera pública inició al asumir Díaz-Canel como primer vicepresidente de Cuba, pero aumentó al ser nombrado presidente. Desde entonces, se ha vuelto compañera de viajes internacionales, organizadora de eventos culinarios, doctora y defensora del castrismo en redes sociales.









