MADRID, España.- A un año del asesinato de Merlín Yalili Mera Piña, una joven de 20 años de Bayamo, Granma, su familia continúa reclamando justicia y respuestas sobre la actuación de las autoridades antes y después del crimen, mientras cuestiona la condena de 28 años de privación de libertad impuesta recientemente al agresor.
El caso volvió a cobrar visibilidad pública en los últimos días a partir de las denuncias difundidas por familiares, comunicadores y páginas en redes sociales. Este viernes, el Observatorio de Alas Tensas (OGAT) informó que verificó el feminicidio y lo incorporó a su registro correspondiente a 2025.
De acuerdo con OGAT, Merlín murió el 6 de agosto de 2025 a manos de su expareja en la vía pública de Bayamo. La organización indicó que el crimen fue presenciado por el hijo de la joven, quien tenía entonces cuatro años.
La plataforma Nio reportando un crimen, que ha divulgado el reclamo de los familiares, identificó al condenado como Danian Pardo Ríos y señaló que recibió una sentencia de 28 años de prisión. La familia considera insuficiente esa pena y pide explicaciones sobre los criterios empleados para determinarla.
“No corresponde a una plataforma periodística sustituir a los tribunales ni determinar una condena, pero sí corresponde preguntar públicamente cómo se llegó a una sanción de 28 años ante un crimen de semejante gravedad”, señaló la página en una publicación dedicada al caso.
Sobre las circunstancias del crimen de Merlín, señaló que existen testimonios que describen un ataque con arma blanca de extrema violencia.
Los cuestionamientos familiares, sin embargo, no se limitan a la extensión de la condena. Según testimonios de allegados citados por Nio reportando un crimen, Merlín había terminado una relación de más de tres años con Pardo Ríos y posteriormente habría sido víctima de acoso y amenazas. Sus familiares aseguran que la joven acudió en varias ocasiones a la Policía para denunciar la situación y buscar protección, incluida una orden de alejamiento.
Los familiares también han denunciado posibles irregularidades durante el juicio. OGAT afirmó que respalda sus reclamos de justicia “ante las denuncias de posibles violaciones del debido proceso” y precisó que su metodología de “verificación ciudadana” permite incorporar de manera retrospectiva casos que no fueron documentados en el momento en que ocurrieron y que llegan posteriormente a conocimiento de las organizaciones independientes.
Con la inclusión del asesinato de Merlín, OGAT sitúa en 49 el número de feminicidios verificados en Cuba durante 2025. Su registro incluye además dos asesinatos de hombres en contexto de violencia feminicida, 17 intentos de feminicidio y tres casos en los que considera necesario acceder a investigaciones policiales.
La organización mantiene asimismo bajo investigación otros 12 posibles feminicidios, cinco intentos de feminicidio y un asesinato de un hombre presuntamente relacionado con motivos de género ocurridos durante ese año.
La ausencia de estadísticas oficiales actualizadas y de información pública sistemática sobre la violencia machista en Cuba ha llevado a organizaciones independientes como OGAT y YoSíTeCreo en Cuba a documentar estos casos mediante redes de activistas, familiares, medios de prensa y fuentes comunitarias.









