LIMA, Perú — El Comando Sur de Estados Unidos publicó este lunes un mensaje de solidaridad con las madres cubanas separadas de sus hijos por causas políticas y migratorias, a propósito de las celebraciones por el Día de las Madres, reafirmando además el respaldo de Washington a una transición democrática en Cuba.
“Rindiendo homenaje a la fortaleza de las madres cubanas separadas de sus hijos por el régimen de Castro. Ninguna madre debería ser forzada a separarse de su familia”, expresó el organismo militar estadounidense en su cuenta oficial de X.
El mensaje estuvo acompañado por referencias a la visita realizada por el jefe de misión de la Embajada de Estados Unidos en La Habana, Mike Hammer, a la vivienda de Gisela Suárez, madre del exmarine cubanoamericano Willie Suárez, residente en Estados Unidos.
Durante el encuentro, Hammer entregó flores a la mujer y agradeció personalmente el servicio militar prestado por su hijo. El diplomático calificó de “sumamente cruel” la separación de familias cubanas, tanto por el exilio forzado como por la existencia de presos políticos en la Isla.
Asimismo, extendió su solidaridad “a todas las madres cubanas y cubanoamericanas afectadas por la migración y la represión del régimen”.
Willie Suárez reaccionó públicamente a la visita a través de Facebook, donde manifestó su agradecimiento al representante estadounidense.
“Ha sido todo un honor que Mike Hammer, un diplomático de EE.UU. que representa a Estados Unidos en Cuba, visitara a mi madre en el Día de las Madres, llevándole flores y agradeciéndole personalmente mi servicio como Marine para el país que tanto amo”, escribió.
La visita ocurrió en el municipio habanero de Regla y forma parte de la estrategia de acercamiento directo impulsada por Hammer desde su llegada a Cuba en 2023. El diplomático ha sostenido encuentros con activistas, periodistas independientes, líderes religiosos y ciudadanos en varias provincias del país.
Las acciones del representante estadounidense han provocado reiteradas críticas de las autoridades del régimen cubano, que acusan a Washington de interferencia en asuntos internos, mientras opositores y parte de la sociedad civil independiente valoran esos contactos como una muestra de respaldo internacional frente a la represión y la crisis migratoria que atraviesa la Isla.










