La Sala Primera de lo Penal del Tribunal Provincial Popular de Santiago de Cuba dictó una condena de privación perpetua de libertad contra Guillermo Sánchez Gutiérrez, a quien halló culpable de los delitos de asesinato, violación de domicilio y amenazas tras el homicidio de un auxiliar de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) en el municipio de Palma Soriano, según dio a conocer este sábado el periódico oficialista Sierra Maestra.
El órgano judicial atribuyó la pena máxima a la aplicación de la circunstancia agravante contemplada en el artículo 80 del Código Penal cubano (actuar por venganza o represalia), lo que elevó la sanción por encima de los rangos de 20 a 30 años previstos para este tipo de figuras penales en un procedimiento que las autoridades calificaron de “juicio oral, público y ejemplarizante”.
El suceso se remonta al 19 de julio de 2025, momento en que el imputado emboscó a la víctima, quien fungía como jefe del subsector de la PNR en la zona y vestía de civil al instante del atentado.
“Sánchez Gutiérrez encontró a la víctima en casa de un vecino y allí lo agredió de forma inesperada, provocándole una herida profunda en una de sus piernas, y manifestándole que era la última vez que lo iba a citar. A pesar de la lesión, el auxiliar de la PNR logró correr unos 60 metros y protegerse en la casa de otra vecina, hasta donde fue perseguido por el agresor, quien tras derribar la puerta, le propinó siete heridas más en el abdomen, la espalda y las piernas”, recoge el medio estatal.
Las múltiples lesiones en órganos vitales provocaron el deceso del oficial. Además de la condena perpetua, el tribunal impuso las sanciones accesorias de privación de derechos públicos, el comiso del arma blanca empleada y la prohibición de salida del país, disponiendo de igual forma el pago de responsabilidades civiles encaminadas a sufragar una pensión para los dos hijos menores de edad de la víctima y los gastos funerarios.
La condena trasciende en un contexto de marcada violencia interpersonal en la Isla. Informes del Observatorio Cubano de Conflictos (OCC) vinculan el incremento de la criminalidad y de la inseguridad ciudadana con el agravamiento de la crisis económica y humanitaria, sosteniendo que la escasez, los apagones continuos y la inflación disparan la frustración social.
El dictamen del OCC se apoya en una investigación desarrollada por los psicólogos cubanos Zoylén Fernández y Yunier Broche-Pérez, divulgada en la revista académica Social Science & Medicine.
El estudio, efectuado sobre una muestra de 415 personas, concluyó que ninguno de los evaluados exhibía indicadores normales de salud mental, registrándose un 55.4 % de depresión extremadamente grave, un 66 % de ansiedad severa y un 65.8 % de niveles extremos de estrés vinculados directamente a la crisis energética.
Para el Observatorio, este deterioro psicológico constituye uno de los factores que explican el incremento de la violencia interpersonal y la creciente sensación de inseguridad que experimentan los cubanos en medio de una crisis que continúa profundizándose.










