MADRID, España.- El Gobierno de Belice anunció que no renovará el convenio de cooperación médica que mantiene con el régimen de La Habana desde 1990 y que ofrecerá contratos laborales individuales a los 92 profesionales sanitarios cubanos que prestan servicios en el país centroamericano.
La decisión fue comunicada esta semana por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Belice y supone el fin de un acuerdo bilateral vigente durante 36 años. Sin embargo, las autoridades aclararon que su propósito es mantener a los trabajadores cubanos en el sistema público de salud.
Según informó la Cancillería beliceña, el Ministerio de Salud y Bienestar se encargará de establecer contratos individuales con los profesionales interesados en permanecer en el país, con el objetivo de garantizar la continuidad de la atención médica. El anuncio fue recogido por el medio local Breaking Belize News.
De los 92 profesionales que integran la brigada cubana 45 son médicos. El resto corresponde a personal de enfermería, técnicos y otros trabajadores sanitarios.
El ministro de Salud, Kevin Bernard, explicó a News 5 Belize que los integrantes de la misión tendrán la posibilidad de decidir individualmente si desean continuar trabajando en Belice.
Bernard manifestó su expectativa de conservar a todos los profesionales, aunque reconoció que su permanencia dependerá de la aceptación de las nuevas condiciones de contratación.
La decisión tiene especial relevancia para algunas zonas del país donde los profesionales cubanos desempeñan un papel importante en la atención sanitaria. En el distrito de Toledo, por ejemplo, ocho de los 16 médicos disponibles eran cubanos, según datos difundidos por medios locales.
Las autoridades beliceñas todavía no han informado cuáles serán los salarios, las prestaciones laborales y las condiciones migratorias previstas en los nuevos contratos. Tampoco han precisado cuántos profesionales han aceptado las ofertas.
Otros países han terminado o modificado sus convenios médicos con Cuba
La decisión de Belice se suma a una serie de cambios en los acuerdos de cooperación sanitaria entre Cuba y varios países de América Latina y el Caribe, aunque las medidas adoptadas no han sido idénticas.
En diciembre de 2025, Antigua y Barbuda puso fin a su convenio de cooperación médica con La Habana, después de que su primer ministro, Gaston Browne, hubiera defendido públicamente la importancia de los profesionales cubanos para el sistema de salud nacional. El Gobierno anunció posteriormente la contratación de personal sanitario procedente de Ghana para cubrir parte de las necesidades del país.
En Jamaica, el Gobierno dio por concluido en marzo de 2026 el esquema de cooperación entre gobiernos, después de que las negociaciones para renovarlo no prosperaran. Las autoridades jamaicanas habían exigido que los profesionales recibieran directamente sus salarios y conservaran sus documentos de viaje.
No obstante, el fin del convenio no significó la desaparición de la presencia médica cubana en Jamaica. El ministro de Salud, Christopher Tufton, informó el 30 de octubre que 200 profesionales cubanos trabajan actualmente en el sistema sanitario jamaicano mediante contratos individuales, conforme a la legislación local. Según los datos oficiales, 43 de los 278 integrantes de la misión que se encontraban en el país en marzo aceptaron inicialmente permanecer bajo el nuevo sistema, mientras otros profesionales regresaron posteriormente para incorporarse en condiciones similares.
En Guatemala, las autoridades notificaron en febrero de 2026 su decisión de no renovar el acuerdo de cooperación sanitaria con Cuba y comenzaron a organizar una salida escalonada de los integrantes de la brigada. El proceso se inició en abril, cuando estaba prevista la partida de 93 profesionales, mientras otro grupo debía salir en agosto.
Bahamas también anunció en junio de 2025 que eliminaría los contratos establecidos mediante el Gobierno cubano y ofrecería empleo directo a los profesionales de la salud procedentes de la Isla. El ministro de Salud, Michael Darville, presentó la medida después de conversaciones con Estados Unidos y en medio de cuestionamientos sobre las condiciones laborales de las brigadas.
Presiones de EE. UU. y denuncias sobre las condiciones laborales
Las modificaciones en estos convenios se producen en un contexto de creciente presión de Estados Unidos sobre los programas internacionales de servicios médicos de Cuba.
Washington sostiene que el sistema de contratación mediante entidades estatales cubanas puede facilitar prácticas de trabajo forzoso y explotación laboral, debido a la retención de una parte considerable de los ingresos generados por los profesionales y a las restricciones impuestas durante las misiones.
En febrero de 2025, el Departamento de Estado estadounidense amplió las restricciones de visado contra funcionarios cubanos y extranjeros relacionados con programas de exportación de trabajadores considerados potencialmente explotadores. Estas medidas incrementaron la presión sobre los gobiernos que mantienen convenios de contratación de profesionales sanitarios con La Habana.
Las denuncias sobre las condiciones laborales de las brigadas no proceden únicamente de las autoridades estadounidenses. Antiguos participantes y organizaciones de derechos humanos han descrito restricciones de movimiento, retención de documentos, vigilancia y limitaciones para disponer libremente de los ingresos obtenidos durante las misiones.
En abril de 2025, una investigación de CubaNet basada en los testimonios de cinco trabajadoras cubanas de la salud documentó denuncias de control laboral y económico en distintas misiones del Caribe.









