MIAMI, Estados Unidos ― El equipo de Pasos de Cambio presentó este martes en Madrid un plan de transición para Cuba que prevé repartir alimentos, agua y medicinas en las primeras 72 horas, disolver la Seguridad del Estado y los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), y limitar el periodo de transición a un máximo de 36 meses.
La opositora Rosa María Payá, fundadora de Cuba Decide y coordinadora de Pasos de Cambio, expuso el plan junto a cinco especialistas en el acto “Cuba en el umbral”, celebrado en el hotel Wellington en vísperas de la XXX Cumbre Iberoamericana, según la convocatoria de Cuba Decide. Asistieron el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin; eurodiputados y diplomáticos de EE.UU., América Latina y Europa acreditados en España, según publicó Diario de Cuba.
“Ya no estamos solamente denunciando a la dictadura, estamos construyendo la República”, dijo Payá. “No luchamos para decidir el futuro de todo un pueblo, luchamos para que los cubanos puedan decidir su propio futuro”, añadió. La opositora resumió la condición de partida del plan en una frase: “No hay transición con represión”.
En declaraciones a CubaNet, Payá dijo que el plan se ocupa de la emergencia humanitaria, de la recuperación económica y del “proceso de justicia que tiene necesariamente que venir con la transición”. “El día de hoy es un momento histórico, porque por primera vez los frutos de ese trabajo se están presentando en primer lugar al pueblo cubano y también a la comunidad internacional en el marco de la Cumbre Iberoamericana”, afirmó.
La primera respuesta sería humanitaria. Yaxys Cires, director de Estrategias del Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), presentó un plan de emergencia para los primeros 180 días, que empezaría con el reparto de raciones de alimentos, agua y medicinas en las primeras 72 horas. “Todas las ayudas serán gratuitas y ningún cubano tendrá que mostrar su filiación ideológica para acceder a ellas”, dijo.
Según Payá, ese programa busca “recuperar el sistema eléctrico, la dignidad de la gente y la vitalidad de los hospitales”.
El plan contempla también desmontar el aparato represivo. Armando Ibarra, miembro de la directiva de Cuba Decide, explicó que los cuerpos armados quedarían subordinados al Gobierno de transición y que se disolverían la Seguridad del Estado, las Brigadas de Respuesta Rápida y los CDR. “En la nueva Cuba las armas responderán a la ley y no al Partido”, dijo.
Ibarra anunció además que el plan pretende sacar a los militares de la economía.
Asimismo, el economista Elías Amor propuso devolverle valor al peso cubano, contener la inflación, abrir espacio a la empresa privada y atraer inversión extranjera. “Incluso tendremos que pedir sacrificios a los cubanos, pero esta vez sus sacrificios sí servirán para algo”, advirtió.
El politólogo Julio Shiling defendió programas de memoria histórica y comisiones que investiguen a GAESA, el conglomerado empresarial de las Fuerzas Armadas. “Hay que romper con la simbología del régimen”, dijo.
El abogado Mijail Bonito Lovio precisó que la transición duraría como máximo 36 meses e incluiría una amnistía general y garantías para la libertad de expresión, la libertad de prensa y el derecho a entrar y salir del país.
El marco legal de la transición ya está listo, según dijo Payá a CubaNet. “Como nos decía Berta Soler, la Constitución del régimen comunista es un mamotreto que no sirve para el beneficio de los cubanos y que no sirve para transitar hacia la democracia”, añadió en referencia a la líder de las Damas de Blanco.
Ramdin reclamó la excarcelación de los presos políticos “sin condiciones”. “Cuando un sistema no funciona después de casi 70 años, es normal evaluarlo y repensarlo. Esa es la realidad de Cuba”, dijo.
El canciller de República Dominicana, Víctor Bisonó, intervino a distancia y ratificó el compromiso de su país con la democracia en Cuba. El eurodiputado polaco Arkadiusz Mularczyk pidió abrir los archivos de la Seguridad del Estado y juzgar a los responsables de los crímenes del régimen. “El comunismo se puede desmantelar, pero los sistemas que ellos han creado durante décadas pueden resistir”, advirtió.
“Los cubanos, sobre todo en la Isla, están atravesando probablemente el periodo de mayor sufrimiento que nos ha traído el comunismo y al mismo tiempo, todas las noches en Cuba, los cubanos salen a exigir el cambio”, dijo la opositora. “Los cubanos, dentro y fuera, estamos listos para la libertad”, agregó.
El plan desarrolla el Acuerdo de Liberación, que Pasos de Cambio y la Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC) proclamaron el 2 de marzo en Miami con el respaldo de organizaciones opositoras de dentro y fuera de la isla. Ese documento prevé un gobierno provisional con mandato limitado y elecciones libres y multipartidistas al término de ese mandato.
Al comienzo del acto, la médica cubana Lucía Céspedes Ocampo, que en septiembre agradeció en persona a Miguel Díaz-Canel ante las cámaras del Noticiero Nacional de Televisión, irrumpió en el salón a gritos contra la política de EE.UU. hacia Cuba y fue sacada por el personal de seguridad.










