El artista cubano Roger Toledo (Camagüey, 1986) inauguró este jueves 29 de enero, en la galería Villa Manuela de La Habana, su exposición Bosque y Moviola: donde el caos toma forma, que reúne cuatro obras, evidencias del tránsito personal y artístico desde sus años de formación.
“La noción de tránsito y condensación atraviesa esta propuesta expositiva […] En Bosque y Moviola confluyen una mirada retrospectiva y una lectura renovadora”, advierte el texto curatorial, a cargo de Ana Beatriz Almeida Sánchez. “Desde un gesto expositivo deliberadamente minimalista, la muestra prioriza la experiencia del espectador y propicia una contemplación atenta, capaz de activar las múltiples dimensiones simbólicas que atraviesan cada pieza. Instalación, escultura, dibujo y pintura conforman un corpus diverso que se presenta como un proceso coherente y evolutivo dentro del quehacer del artista”.
Toledo asegura que, sin importar de donde venga, siempre busca el modo más propicio, pictórica o escultóricamente, para la representación de la idea.
“Bosque y Moviola” es la pieza de mayor formato y acaso la más significativa en esta exhibición; la curaduría destaca su génesis “en la revista Juventud Técnica y en el diálogo entre teorías físicas y matemáticas”.
En manos del artista, la pieza –iniciada en 2003– es ese punto de singularidad donde el “el caos y la abstracción toman forma en la madera”.
“Quiero que la gente se cuestione y piense”, dice Toledo. “Quiero que las obras dialoguen entre sí, pero que también cada persona encuentre algo distinto en cada una”.
Especializado en pintura en el Instituto Superior de Artes (ISA) de La Habana, Roger Toledo fungió durante algunos años como profesor de Pintura y Crítica en la Escuela de Artes Visuales del Instituto Superior de Artes. Reside y trabaja actualmente entre La Habana y Mérida, México.

