Introducción
La 19a Muestra Joven ICAIC de 2020 fue el canto de cisne del evento que vio surgir y dotó de madurez al cine independiente cubano en el siglo XXI. Otra vez, la censura de una obra y el intento autoritario de administrar la libertad de expresión adensaron el ambiente. En esta ocasión, sin embargo, los cineastas adoptaron una actitud inédita.
Programada para celebrarse entre el 7 y el 12 de abril de 2020, la manzana de la discordia fue en esta ocasión Sueños al pairo, documental de José Luis Aparicio y Fernando Fraguela. Aun cuando había sido seleccionado para formar parte del concurso del evento, la dirección del ICAIC hizo público el 28 de febrero que no autorizaba su exhibición.
La institución apeló a que “el documental no cuenta con las autorizaciones y licencias del titular de las imágenes de archivo, para presentarse en foros de exhibición nacionales o internacionales”. Esto, en referencia al propio ICAIC, del archivo del cual los realizadores de la pieza utilizaron fragmentos documentales referidos al éxodo del Mariel de 1980, además de pasajes del Noticiero ICAIC de variada índole.
“Nos ceñimos exclusivamente, de acuerdo con nuestro legítimo derecho como titular de las imágenes incluidas en el documental, a no autorizar el uso de estas en un montaje en el que adquieren un sentido contextual que no compartimos”, subrayó la declaración.
Al publicar la selección oficial de la 19a Muestra Joven, la Junta Directiva del evento calificó como censura, “debido a diferencias políticas e ideológicas”, la decisión de la institución.
“Dicha obra había participado en la décima edición de Haciendo Cine y contó con el apoyo del Instituto para acceder a las imágenes de su Archivo Fílmico. El derecho al uso de estas imágenes ahora les ha sido denegado a los autores”, precisó una nota del grupo de artistas, publicada en su muro de Facebook.
Según la Junta Directiva, la decisión del ICAIC se tomó después de trece días de diálogo infructuoso entre ambos, al cabo de los cuales “se mantuvo inalterable la censura del documental”.
En solidaridad con los realizadores censurados, veintidós cineastas retiraron sus obras de la Muestra, a lo cual el Instituto reaccionó posponiendo la edición del evento para una fecha que se “anunciará oportunamente”. El argumento utilizado fue “crear mejores condiciones para su realización y analizar diversos temas de trabajo en un ambiente apropiado y con el tiempo necesario”.
En pocos días, un intenso intercambio de opiniones tomó las redes sociales y las publicaciones independientes cubanas, en las que cineastas y críticos, junto a una variopinta representación de la sociedad, cuestionaron la decisión del ICAIC y apuntaron a que otra vez se impedía al público apreciar el valor real de una obra.
La desaprobación de Sueños al pairo obedeció en verdad a criterios de administración del relato histórico. Centrada en la vida y obra del destacado compositor y guitarrista cubano Mike Porcel (La Habana, 1950), cofundador y director musical del grupo Síntesis y miembro del movimiento de la Nueva Trova, la película hace énfasis en la expulsión del músico de ese grupo tras su intento infructuoso de abandonar Cuba junto a su familia, durante el éxodo del Mariel.
La película documenta en extenso los nueve años de muerte civil de Porcel, obligado a permanecer en el país sin posibilidades de empleo, su música prohibida y él convertido en un apestado, al que incluso sus propios excompañeros señalaron y desconocieron –algunos de ellos reconocidas figuras de la Nueva Trova cubana–. Desempolvar fantasmas de antaño que acaban emplazando al presente nunca ha sido del gusto del aparato cultural oficial, para el cual los “errores” del pasado son siempre algo superado.
No obstante, que la censura de Sueños al pairo encontrara el repudio concertado de tantos cineastas jóvenes envió una señal inequívoca: en los 2000, obedecer al dictum del poder no era la única opción que cabía a los creadores. Los directores del documental censurado, en vez de silencio y ostracismo, encontraron solidaridad. Mal ejemplo, dirían los funcionarios.
A fines del propio mes de febrero, la Presidencia del ICAIC expulsó del cargo a la cineasta Carla Valdés León, quien fungía como directora de la Muestra Joven y fue una de las participantes del evento que retiró su obra en apoyo a sus colegas.
“Luego del veto a la exhibición del documental, el ICAIC, sin consultar a la Junta, hizo pública su decisión de posponer el evento; seguidamente separó de sus funciones institucionales a Carla Valdés León –elegida por el resto de los miembros de la Junta para la función de directora de la Muestra–; en su más reciente declaración, como vimos, intentó justificar la censura con argumentos legales; y acaba de nombrar al frente del evento a la vicepresidenta del ICAIC, además de negarnos la posibilidad de administrar directamente nuestra página de Facebook. ¿Acaso el ICAIC pretende todavía ejercer el monopolio de la verdad?», señaló una nueva declaración de la Junta Directiva.
El grupo coincidió con la Presidencia en que la Muestra “se hace insostenible, por poner en peligro su esencia: ser casa común de todos los jóvenes realizadores cubanos y de sus mejores películas”.
“No apreciamos una disposición real de superar la crisis. […]. Luego de la 17ª Muestra, la Junta había desarrollado un diálogo fluido con la Presidencia del Instituto, no exento de tensiones, pero en general positivo. […] Durante las últimas dos semanas, no cesamos de advertirle sobre las consecuencias que su inflexible actuación podría tener para el evento y para el propio ICAIC. Sin embargo, todos nuestros argumentos fueron desestimados”.
El colectivo subrayó que “sigue posponiéndose el debate de un tema fundamental […] la libertad de creación, el derecho a expresar y mostrar como cineastas nuestra visión de Cuba y su pasado, muchas veces disonante pero legítima, sin que ello condene nuestras obras al ostracismo”.
La Junta invitó a la Presidencia del ICAIC a “la realización de una Asamblea amplia con participación del gremio e instituciones de la cultura que se sientan responsables del futuro del cine cubano. Una Asamblea en un clima respetuoso que permita la libertad de criterios, y de la que pueda emerger un proyecto verdaderamente viable”. Ese encuentro nunca se realizó.
Al año siguiente, en el mes de convocar la realización de la siguiente Muestra Joven, el ICAIC la suspendió, junto a los principales festivales de cine del país, debido a la situación sanitaria provocada por la pandemia del coronavirus en la Isla. Hasta el día de hoy, no ha vuelto a convocarse.
La mayoría de los cineastas de aquella y anteriores muestras se sumaron a la oleada migratoria histórica que vivió Cuba entre 2020 y 2024. Muchos prosiguen hoy su obra en el extranjero.
En cuanto a Sueños al pairo, el debate en torno a su relevancia fue amplio y alcanzó el escenario académico, con reseñas críticas y ensayos en revistas y publicaciones especializadas. La película tuvo su debut en 2021 en el 24 Festival Internacional de Cine Independiente de Buenos Aires (Bafici), el más importante de su tipo en la región, y fue exhibida en otros certámenes de cine. También fue ampliamente vista en Cuba gracias a la gestión de sus realizadores, que se ocuparon de que su obra no fuera sepultada por el silencio cómplice que acompaña a la censura.
Pese a que en junio de 2019 entró en vigor en Cuba el Decreto Ley 373 del Creador Audiovisual y Cinematográfico Independiente –una normativa que oficializó la creación del Registro de Creadores, una Oficina de Atención a la Producción, una Comisión Fílmica y el Fondo de Fomento–, que daba entidad legal limitada a los productores independientes, quedó pendiente la Ley de Cine demandada por el gremio.
Asimismo, en 2018 fue aprobado, pese a la feroz resistencia de numerosos artistas, el Decreto 349 sobre las “Contravenciones de las regulaciones en materia de política cultural y sobre la prestación de servicios artísticos”, que aumentó la supervisión oficial sobre el arte independiente y comprometió aún más la libertad expresión. Esa disposición, condenada por varios organismos internacionales por criminalizar el arte independiente, fue puesta en suspenso por el Ministerio de Cultura, pero expresa la voluntad del régimen de hacer de la censura preventiva una de sus armas para maniatar las manifestaciones artísticas.
La Muestra Joven fue un campo de pruebas clave para esa práctica de poder, que hoy opera en el campo cultural y se extiende a la administración represiva del espacio público en Cuba. También fue caldo de cultivo de la sociedad civil independiente en la Isla, que encontró allí historias que le otorgaron identidad y voz propia.
La Muestra Joven ha merecido numerosos estudios críticos y es uno de los eventos que mejor ilustran la evolución de las políticas culturales en Cuba durante el siglo XXI. Nacida con la voluntad pragmática de producir una renovación del cine cubano institucional, puso en evidencia en breve tiempo la inadecuación del marco productivo y creativo del viejo aparato de producción para los realizadores cubanos de la era digital. Dentro suyo se gestaron prácticas de creación inéditas para el país, que escaparon a la administración estatal y prefiguraron tanto un escenario de creación nuevo como un espectro ideológico casi del todo divorciado de la idea del cine cubano prohijada por el Estado. Hoy el cine cubano, disperso por el mundo, se manifiesta a partir de dialectos globales y ensaya nuevas formas de relación con la historia, la ideología política y lo nacional.
Documentos
- Redacción OnCuba: “Posponen Muestra Joven de cine. Realizadores retiran sus obras tras la censura de un documental”, OnCuba News, La Habana, 27 de febrero de 2020 [en línea].
- Redacción Diario de Cuba: “¿Editorial. La censura en Cuba hoy y hace 40 años”, Diario de Cuba, Madrid, 27 de febrero de 2020 [en línea].
- Rafael Rojas: “Mike Porcel: nobleza y estigma”, Libros del Crepúsculo, 27 de febrero de 2020 [en línea].
- Redacción Diario de Cuba: “El ICAIC «pospone» la Muestra Joven 2020 tras otro episodio de censura”, Diario de Cuba, Madrid, 27 de febrero de 2020 [en línea].
- Carlos Quintela: “Cuba, una isla al pairo”, Diario de Cuba, Madrid, 28 de febrero de 2020 [en línea].
- Redacción Diario de Cuba: “El ICAIC se opone al uso de sus imágenes de archivo en un documental censurado”, Diario de Cuba, Madrid, 28 de febrero de 2020 [en línea].
- Rialta Staff: “José Luis Aparicio habla sobre la censura de Sueños al pairo”, Rialta Magazine, 28 de febrero de 2020 [en línea].
- Juan Antonio García Borrero: “Memorias y traumas en la era de la indiferencia colectiva”, Cine Cubano: la pupila insomne, 29 de febrero de 2020 [en línea].
- Redacción IPS Cuba: “Muestra de cine joven cubano otra vez bajo polémica”, IPS Cuba, 29 de febrero de 2020 [en línea].
- Redacción Diario de Cuba: “El ICAIC expulsa a la directora de la Muestra Joven y los cineastas la apoya”, Diario de Cuba, Madrid, 1 de marzo de 2020 [en línea].
- Dean Luis Reyes: “De lo intolerable: memoria de lo siniestro en el cine cubano”, Rialta Magazine, n. 37, 2 de marzo de 2020 [en línea].
- Katherine Bisquet: “Excompañero, mon amour: un diálogo sobre el amor y la censura”, Hypermedia Magazine, 2 de marzo de 2020 [en línea].
- Legna Rodríguez Iglesias: “Una canción de amor en una película de terror”, El Estornudo, 2 de marzo de 2020 [en línea].
- Mabel Cuesta: “Con Sueños al pairo, bien podríamos viajar a la Iglesia de la Santa Cruz en Varsovia”, Rialta Magazine, n. 37, 3 de marzo de 2020 [en línea].
- Néstor Díaz de Villegas: “El documental sobre Mike Porcel censurado y los archivos del ICAIC”, Diario de Cuba, Madrid, 3 de marzo de 2020 [en línea].
- Norge Espinosa Mendoza: “Sueños al pairo: Mike Porcel en su canción interrumpida”, El Cine es Cortar, 4 de marzo de 2020 [en línea].
- Ernesto Hernández Busto: “Cubanos: tan lejos de la libertad, tan cerca de la censura”, The New York Times, 12 de marzo de 2020 [en línea].
- Ileana Margarita Rodríguez: “«La belleza de la soledad»: apuntes sobre el documental Sueños al pairo”, ADN Cuba, 18 de marzo de 2020 [en línea].
- Redacción elTOQUE: “Sueños al pairo y Mike Porcel: lo que el ICAIC no puede silenciar”, elTOQUE, 23 de enero de 2021 [en línea].
- Matilde Sánchez: “Sueños al pairo: cuando Silvio Rodríguez y Pablo Milanés encabezaron un escrache que aún no admiten”, Clarín, 20 de marzo de 2021 [en línea].
- Ángel Pérez: “El documental Sueños al pairo, censurado en Cuba, participa en el BAFICI”, Rialta Noticias, 26 de marzo de 2021 [en línea].
- Bibiana Ruiz: “Documental censurado en Cuba: «El gobierno es el mismo, los ciudadanos no»”, Revista Ñ, Clarín, 26 de marzo de 2021 [en línea].
- Michelle Leigh Farrell: “Sueños al pairo: Censura, imagen de archivo y el cine independiente cubano”, Transmodernidad, vol. 9, n. 7, otoño, 2021 [en línea].
- Jorge Luis Lanza Caride: “Sueños al pairo: una mirada sobre el drama del Mariel cuarenta años después”, Anthurium, vol. 17, n. 214, diciembre, 2021 [en línea].
- Daniel Céspedes: “La Muestra al pairo, amenizada por Mike Porcel”, Hypermedia Magazine, Miami, 5 de julio de 2022 [en línea].
* Expediente coordinado por Dean Luis Reyes.

