
El comunismo y el mito de la gratitud eterna de las personas negras
¿Por qué el castrismo considera una traición que un cubano negro rechace el comunismo? Una conversación callejera expone esa contradicción.

¿Por qué el castrismo considera una traición que un cubano negro rechace el comunismo? Una conversación callejera expone esa contradicción.

Dirigentes republicanos de la Cámara de Representantes advirtieron este martes sobre el presunto avance del socialismo y el comunismo dentro del Partido Demócrata.

Los solidarios dicen que vinieron a ayudar con sus donaciones a los cubanos, pero lo que gastaron en agasajarlos sus anfitriones, los mandamases de la continuidad fidelista, superó con creces la ayuda que hayan podido traer.

Décadas de propaganda oficial han marcado la forma en que muchos cubanos interpretan la realidad, aunque cada vez son menos los que continúan aferrados a esa tibieza.

Los mosquitos son unos bichos malvados que hasta podrían transmitir el comunismo, y lo hacen.

Antes de salir a las calles con reclamos de “¡Libertad!” o condenas terminantes de “¡Abajo el comunismo!”, es necesario que los ciudadanos no se presten a fingir, por el mismo régimen que los oprime y acogota.

“Señores, ¡qué clase de mierda es el comunismo!…

La legislación busca garantizar el acceso a materiales educativos de calidad “sobre los horrores de esta sangrienta ideología”.

Si las personas necesitamos de alimentarnos para vivir, el castrismo y su socialismo en construcción necesitan de la pobreza y las calamidades para justificar la ineptitud y camuflar las ambiciones.

Como insinuó Fidel Castro en enero de 1959, “el futuro de Cuba» depende de la dictadura de ese otro país disfrazada de democracia.

¿Por qué el castrismo considera una traición que un cubano negro rechace el comunismo? Una conversación callejera expone esa contradicción.

Dirigentes republicanos de la Cámara de Representantes advirtieron este martes sobre el presunto avance del socialismo y el comunismo dentro del Partido Demócrata.

Los solidarios dicen que vinieron a ayudar con sus donaciones a los cubanos, pero lo que gastaron en agasajarlos sus anfitriones, los mandamases de la continuidad fidelista, superó con creces la ayuda que hayan podido traer.

Décadas de propaganda oficial han marcado la forma en que muchos cubanos interpretan la realidad, aunque cada vez son menos los que continúan aferrados a esa tibieza.

Los mosquitos son unos bichos malvados que hasta podrían transmitir el comunismo, y lo hacen.

Antes de salir a las calles con reclamos de “¡Libertad!” o condenas terminantes de “¡Abajo el comunismo!”, es necesario que los ciudadanos no se presten a fingir, por el mismo régimen que los oprime y acogota.

“Señores, ¡qué clase de mierda es el comunismo!…

La legislación busca garantizar el acceso a materiales educativos de calidad “sobre los horrores de esta sangrienta ideología”.

Si las personas necesitamos de alimentarnos para vivir, el castrismo y su socialismo en construcción necesitan de la pobreza y las calamidades para justificar la ineptitud y camuflar las ambiciones.

Como insinuó Fidel Castro en enero de 1959, “el futuro de Cuba» depende de la dictadura de ese otro país disfrazada de democracia.
