
La utopía es que el pueblo cubano reaccione
Normalizar es la clave. Cuando se alcanza ese nivel de conformidad, la verdadera utopía es que el pueblo reaccione.

Normalizar es la clave. Cuando se alcanza ese nivel de conformidad, la verdadera utopía es que el pueblo reaccione.

El toque de cazuelas se extendió por varias calles durante un apagón, mientras agentes y grupos oficialistas permanecían concentrados cerca de la sede municipal del PCC.

Mientras la capacidad del sistema eléctrico continúa deteriorándose, otro mercado no deja de crecer: el de los equipos de respaldo.

También se registraron protestas en otros puntos de la capital y de Santiago de Cuba durante la noche de este martes.

En la martirizada Cuba de hoy, el suministro energético constante se convierte en noticia.

«¿A qué vienen, a dar golpes?», reclamaban los vecinos durante la manifestación por los apagones.

Las manifestaciones ocurrieron en El Vedado, La Habana Vieja, San Miguel del Padrón y Guanabacoa.

María Acuña Cruz denunció que su hijo, de apenas un año, enfrenta los apagones, el calor, los mosquitos y un cuadro de diarreas en medio de la falta también de agua.

El economista y especialista en infraestructura, con experiencia en proyectos de reconstrucción en América Latina, Afganistán e Irak, sostiene que Cuba enfrenta un desafío sin precedentes.

Sin luz, sin agua, con hambre y con rabia desbordada contra los gobernantes, la olla nacional ha sobrepasado el punto de ebullición y está por explotar.

Normalizar es la clave. Cuando se alcanza ese nivel de conformidad, la verdadera utopía es que el pueblo reaccione.

El toque de cazuelas se extendió por varias calles durante un apagón, mientras agentes y grupos oficialistas permanecían concentrados cerca de la sede municipal del PCC.

Mientras la capacidad del sistema eléctrico continúa deteriorándose, otro mercado no deja de crecer: el de los equipos de respaldo.

También se registraron protestas en otros puntos de la capital y de Santiago de Cuba durante la noche de este martes.

En la martirizada Cuba de hoy, el suministro energético constante se convierte en noticia.

«¿A qué vienen, a dar golpes?», reclamaban los vecinos durante la manifestación por los apagones.

Las manifestaciones ocurrieron en El Vedado, La Habana Vieja, San Miguel del Padrón y Guanabacoa.

María Acuña Cruz denunció que su hijo, de apenas un año, enfrenta los apagones, el calor, los mosquitos y un cuadro de diarreas en medio de la falta también de agua.

El economista y especialista en infraestructura, con experiencia en proyectos de reconstrucción en América Latina, Afganistán e Irak, sostiene que Cuba enfrenta un desafío sin precedentes.

Sin luz, sin agua, con hambre y con rabia desbordada contra los gobernantes, la olla nacional ha sobrepasado el punto de ebullición y está por explotar.
