LIMA, Perú – La Iglesia católica en Cuba informó que el Vaticano confió de manera temporal la conducción de la Diócesis de Guantánamo-Baracoa a monseñor Marcos Pirán Gómez, actual obispo auxiliar de Holguín, luego de la muerte del obispo Silvano Pedroso Montalvo, ocurrida este mes.
La decisión fue adoptada por el Dicasterio para los Obispos y comunicada oficialmente el 19 de junio, según indicó la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC), citada por ACI Prensa. Monseñor Pirán asumirá la administración de la diócesis hasta que el papa León XIV designe al nuevo obispo titular.
De acuerdo con la normativa eclesiástica, el prelado ejercerá de forma provisional las atribuciones propias de un obispo diocesano mientras permanezca vacante la sede episcopal del extremo oriental de la Isla.
La Conferencia Episcopal cubana expresó su reconocimiento al obispo holguinero por aceptar la nueva encomienda pastoral y destacó la disposición con la que ha asumido la responsabilidad. En su mensaje, los obispos agradecieron a Pirán Gómez “este nuevo servicio pastoral que asume con generosidad” y convocaron a los fieles a “encomendar en sus plegarias a Mons. Marcos y la Diócesis de Guantánamo-Baracoa en este momento”.
La vacante en esa jurisdicción eclesiástica se produjo tras el fallecimiento, el 13 de junio, de monseñor Silvano Pedroso, quien padecía cáncer. Días antes de su muerte, la COCC había dado a conocer que el obispo había viajado a Roma para someterse a exámenes médicos que revelaron “la presencia de una enfermedad oncológica”.
Durante su estancia en Italia recibió atención en el Hospital Gemelli y en la enfermería de la Compañía de Jesús. Posteriormente regresó a Cuba, donde permaneció inicialmente bajo el cuidado de las Religiosas Compasionistas y más tarde fue ingresado en la enfermería de las Hijas de la Caridad, ubicada junto al Hospital Hermanos Ameijeiras, en La Habana.
Tras su fallecimiento, la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba resaltó la trayectoria pastoral del religioso y recordó que el amor por su país “llevaba inscrito en su corazón”. Asimismo, señaló que desarrolló su ministerio “sin hacer ruidos, pero con entrega y sacrificio silenciosos”, tanto en su etapa sacerdotal como durante los años en que ejerció el episcopado.
La Diócesis de Guantánamo-Baracoa permanecía sin titular desde la muerte de Pedroso Montalvo, quien había estado al frente de esa circunscripción eclesiástica desde 2016.










