MIAMI, Estados Unidos ― El Ministerio de Salud Pública (MINSAP) sostiene que ninguna farmacia bajo formas de gestión no estatal ha comenzado a prestar servicios al público en Cuba. No obstante, en el municipio habanero de Regla una lleva abierta desde mediados de agosto.
La directora nacional de Medicamentos y Tecnologías Médicas del organismo, Cristina Lara Bastanzuri, informó este 8 de septiembre que se evalúan 36 proyectos para la administración de farmacias comunitarias, de los cuales 14 cuentan con el aval para continuar los trámites y tres se encuentran en proceso de constitución. Hasta la fecha, precisó, ninguna farmacia bajo esta modalidad ha iniciado servicios.
La primera farmacia privada del país abrió sus puertas en Regla. CubaNet documentó su funcionamiento el 18 de agosto, a partir de un recorrido difundido por el canal de YouTube Preval Official. La dependienta del establecimiento, Mayra Morales, declaró en esa grabación que el proyecto estaba siendo “analizado y autorizado” por las instituciones estatales, y anunció una ampliación para el 14 de agosto en la que funcionaría, según el autor del recorrido, “la parte oficial de la farmacia privada”. Es decir, el local vendía al público mientras su expediente seguía en trámite.
Los precios que exhibía entonces sitúan la medida fuera del alcance de un salario estatal. La cefalexina en polvo para suspensión pediátrica costaba 2.000 pesos; la nistatina, 1.200; el ácido fólico en jarabe y la difenhidramina, 1.800; la bromhexina y el jarabe Bronfarme, 2.000; y las vitaminas y suplementos oscilaban entre 2.000 y 3.000 pesos. El salario mínimo nacional quedó fijado en 3.210 pesos mensuales a partir de julio: un frasco de suplementos de 3.000 pesos consume casi el 94% de ese ingreso.
Al presentarse la apertura, el MINSAP y las autoridades regulatorias anunciaron un seguimiento permanente sobre las nuevas entidades para supervisar la calidad de los medicamentos y controlar los precios, según explicó Lara Bastanzuri el 29 de julio, cuando adelantó que la habilitación sanitaria exigiría locales con condiciones controladas de temperatura, humedad y almacenamiento, personal farmacéutico calificado y licencia operativa. Ninguna de las dos normas que sustentan la apertura fija precios, topes ni mecanismos de subsidio.
Las farmacias que sí completen el trámite tendrán que buscarse el local. Lara Bastanzuri aclaró que no está previsto arrendar los inmuebles donde funcionan hoy las farmacias comunitarias, que continuarán bajo gestión estatal. El abastecimiento seguirá dependiendo del Estado: “Todas las importaciones tienen que transitar por las dos importadoras que tenemos, que son Medicuba, del MINSAP, y Farmacuba, de la industria farmacéutica cubana”, precisó.
A las mipymes se puso también a disposición la comercializadora Emcomed, que aporta licencia sanitaria, almacenes, transporte y personal.
No podrán comercializarse medicamentos de uso hospitalario, productos clasificados como drogas ni los incluidos en otros listados nacionales sujetos a restricciones, y todo fármaco que se venda deberá estar registrado por la autoridad reguladora cubana, con la posibilidad de emplear inicialmente un registro sanitario temporal de dos años. El MINSAP elaboró además un listado orientativo con medicamentos demandados por la población, algunos de ellos —reconoció la funcionaria— sin disponibilidad estable.
La apertura procede del Decreto 160, dictado el 22 de julio, que derogó el Decreto 107 de 2024, la norma que hasta entonces situaba la farmacia entre las actividades prohibidas al sector privado. No obstante, el decreto mantiene la atención médica y odontológica como “actividad no autorizada a los actores económicos no estatales, en reserva del Sistema Nacional de Salud y de su gratuidad”, y establece que “los servicios farmacéuticos, ópticos, de cuidado y de rehabilitación son autorizables y pueden ser ejercidos por empresas privadas, micro, pequeñas y medianas empresas privadas y las cooperativas no agropecuarias”.
De las 125 actividades que el decreto derogado restringía, 46 dejaron de estar prohibidas. Se mantienen vedadas las actividades de periodistas, las agencias de noticias y la publicación de periódicos, libros y revistas.
“Esta apertura no implica un proceso de privatización”, aseguró la presidenta del Instituto Nacional de Actores Económicos No Estatales, Lázara Mercedes López Acea, quien cifró en más de 15.600 las mipymes en funcionamiento a finales de julio.
El negocio se abre en el peor momento del sistema sanitario cubano. “Solo el 30% del cuadro básico de medicamentos está disponible, cuando nosotros somos capaces de producir los medicamentos necesarios”, reconoció Miguel Díaz-Canel en agosto, en la conferencia magistral con que inauguró el I Coloquio Internacional Fidel: legado y futuro, donde enumeró además 98.500 pacientes en lista de espera quirúrgica y 117.000 adultos con cáncer sin los tratamientos primarios adecuados.



