Lawrence Ferlinghetti

El gran poeta y editor norteamericano Lawrence Ferlinghetti, miembro de la generación beat, acaba de morir hace unos días a los 101 años. Ferlinghetti estudió en la Universidad de Carolina del Norte (1937-1941), donde obtuvo el título de periodismo; más tarde obtuvo una maestría en la Universidad de Columbia, para después alcanzar un doctorado en la Universidad de la Sorbona. Durante la Segunda Guerra Mundial fue oficial al mando durante la invasión de Normandía. En 1952, creó en San Francisco la librería y editorial City Lights, en la que publicó sus obras y la de otros poetas beat. En la obra de Ferlinghetti se puede constatar una visión crítica y desencantada de la política y la sociedad de su país, que muestra el horror ante el cual el “sueño americano” se disuelve. Entre sus libros se encuentran ¿Tyrannus Nix? (1969), The cool eye (1993), A far rockwawy of the Heart (1997), The cool eye (1993), A far rockwawy of the heart (1997). También es autor de la novela Ella (1960) y de varias obras teatrales. En la década de los noventa publicó The Cool Eye (1993) y A far Roxkaway of the Heart (1997). En 1993 recibió el Premio de Poesía Ciudad de Roma. Los poemas que aquí se traducen pertenecen a A Coney Island of the Mind (1958).

Perro

El perro trota libremente en la calle
y ve la realidad
y las cosas que ve
son más grandes que él
y las cosas que ve
son su realidad
Borrachos en los portales
Lunas en los árboles
El perro trota libremente por la calle
y las cosas que ve
son más pequeñas que él
Pescado en el periódico
Hormigas en huecos
Pollos en las ventanas del Barrio Chino
sus cabezas una cuadra atrás
El perro trota libremente en la calle
y algo en las cosas que huele
huelen como a él
El perro trota libremente en la calle
pasa charcos y bebés
gatos y cigarros
salas de billar y policías
No odia a los guardias
Simplemente no tienen utilidad para él
y va más allá de ellos
y deja atrás las vacas muertas colgadas enteras
al frente del Mercado de Carne de San Francisco
Preferiría comerse una vaca tierna
que a un policía duro
aunque podría con cualquiera de los dos
Y pasa la fábrica Romeo Ravioli
y pasa la Torre de Coit
y pasa al Congresista Doyle
Le asusta la Torre de Coit
pero no le asusta el Congresista Doyle
aunque lo que escucha es muy desalentador
muy deprimente
muy absurdo
para un perro joven como él
para un perro serio como él
Pero él tiene su propio mundo libre para vivir
Sus propias pulgas para comer
No se pondrá bozal
El Congresista Doyle es sólo otra
boca de incendio
para él
El perro trota libremente por la calle
y tiene su propia vida de perro para vivir
y para pensar
y para reflexionar
tocando y saboreando y probando todo
investigando todo
sin beneficio o perjurio
un realista real
con un cuento real que contar
y una cola de verdad con que contarlo
una vida real

ladrando

perro democrático

comprometido en la real

libertad de empresa

con algo que decir

sobre ontología

algo que decir

acerca de la realidad

y cómo verla

y cómo escucharla

con la cabeza ladeada en las aceras

en las esquinas

como si estuviera a punto de tener

su foto tomada

para Victor Records

escuchando

la voz de Su Amo

y mirando

como un signo vivo de interrogación

en el

gran gramófono

de existencia desconcertante

con su maravilloso cuerno hueco

que siempre parece

a punto de soltar

algunas respuestas Victoriosas

a todo

Conozca A Miss Metro

Conozca a Miss Metro
1957
Vea a Miss Metro
1957
montando el transbordador de Times Square
ida y vuelta
a las cuatro de la mañana

Conozca a Miss Metro
1957
con tapones de algodón de cincuenta centavos
en su nariz plana y negra
yendo y viniendo
en el enlace de Times Square
a las cuatro de la mañana
y aguantando
los anillos de hierro del cielo
con brazos dorados en copa
un hierbajo negro en una mano negra

Puede conocer a Miss Metro
puede ver a Miss Metro
1957
vistiendo pantalones tristes
y bolso a juego
y cruzando los autos
y aguantando
con brazos negros golpeados
un trasero negro en una mano negra

Y los autos de hierro
maniobrando por siempre
en la muerte y la oscuridad

Oh perdido Ubangi

tambaleándose a través
de las sucesivas ojivas del Infierno
por el final de Dante
salida de incendios

La calle larga

La calle larga
que es la calle del mundo
pasa alrededor del mundo
llena de toda la gente del mundo
sin mencionar todas las voces
de toda la gente
que han existido
Amantes y llorones
vírgenes y durmientes
vendedores de sándwich y espaguetis
lecheros y oradores
banqueros sin huesos
amas de casa frágiles
enfundadas en esnobismos de nailon
desiertos de publicistas
manadas de muchachas traviesas de secundaria
multitud de colegialas
todas hablando y hablando
y caminando
o colgando de las ventanas
para ver qué está pasando
afuera en el mundo
donde todo pasa
tarde o temprano
si pasa en absoluto
y la calle larga
la cual es la más larga
en todo el mundo
pero que no es tan larga
como parece
pasa
a través de todas las ciudades y todas las escenas
por cada callejón
en cada bulevar
a través de cada cruce de caminos
a través de luces rojas y luces verdes
ciudades a la luz del sol
continentes bajo la lluvia
hambrientos de Hong Kong
Tuscaloosas intocables
Oakland del alma
Dublín de la imaginación
y la calle larga
rueda alrededor
como un enorme tren chuchu
resoplando por el mundo
con sus pasajeros llorones
y bebés y cestas de picnic
y perros y gatos
y todos ellos preguntándose
sólo quién está arriba
en la cabina de adelante
conduciendo el tren
si hay alguien
el tren que da vueltas alrededor del mundo
como un mundo dando vueltas
todos ellos peguntándose
sólo qué pasa
si es algo
y algunos de ellos asomándose
y mirando hacia adelante
y tratando de atrapar
una mirada al conductor
en su taxi de un ojo
tratando de verlo
para vislumbrar su rostro
para llamar su atención
mientras giran en una curva
pero nunca lo hacen
aunque de vez en cuando
parece como si
lo hicieran
Y la calle avanza balanceándose
el tren avanza jugando a los bolos
con sus ventanas extendiéndose
sus ventanas las ventanas
de todos los edificios
en todas las calles del mundo
jugando a los bolos
a través de la luz del mundo
a través de la noche del mundo
con linternas en los cruces
luces perdidas parpadeando
multitudes en carnavales
circos de Nightwood
prostíbulos y parlamentos
fuentes olvidadas
puertas de sótanos y puertas sin encontrar
figuras a la luz de lámparas
ídolos pálidos bailando
mientras el mundo se balancea
Pero ahora venimos
a la parte solitaria de la calle
la parte de la calle
que da vueltas
la parte solitaria del mundo
Y esto no es el lugar
en que cambias de tren
para el Brighton Beach Express
Este no es el lugar
en que haces cualquier cosa
Esta es la parte del mundo
donde no se hace nada
donde nadie hace nada
ninguna cosa
donde nadie está en cualquier parte
nadie en ninguna parte
excepto tu
ni siquiera un espejo
para hacerte dos
ni un alma
excepto la tuya
quizás
e incluso eso
no estará
quizás
o no tuya
quizás
pues eres lo que se llama
un muerto
y has llegado a tu estación
Desciendes

Dog

The dog trots freely in the street
and sees reality
and the things he sees
are bigger than himself
and the things he sees
are his reality
Drunks in doorways
Moons on trees
The dog trots freely thru the street
and the things he sees
are smaller than himself
Fish on newsprint
Ants in holes
Chickens in Chinatown windows
their heads a block away
The dog trots freely in the street
and the things he smells
smell something like himself
The dog trots freely in the street
past puddles and babies
cats and cigars
poolrooms and policemen
He doesn’t hate cops
He merely has no use for them
and he goes past them
and past the dead cows hung up whole
in front of the San Francisco Meat Market
He would rather eat a tender cow
than a tough policeman
though either might do
And he goes past the Romeo Ravioli Factory
and past Coit’s Tower
and past Congressman Doyle
He’s afraid of Coit’s Tower
but he’s not afraid of Congressman Doyle
although what he hears is very discouraging
very depressing
very absurd
to a sad young dog like himself
to a serious dog like himself
But he has his own free world to live in
His own fleas to eat
He will not be muzzled
Congressman Doyle is just another
fire hydrant
to him
The dog trots freely in the street
and has his own dog’s life to live
and to think about
and to reflect upon
touching and tasting and testing everything
investigating everything
without benefit of perjury
a real realist
with a real tale to tell
and a real tail to tell it with
a real live
                              barking
                                          democratic dog
engaged in real
                                    free enterprise
with something to say
                                                    about ontology
something to say
                                    about reality
                                                                 and how to see it
                                                                               and how to hear it
with his head cocked sideways
                                                                 at streetcorners
as if he is just about to have
                                                                his picture taken
                                                                                   for Victor Records
                                                       listening for
                                                                            His Master’s Voice
                                            and looking
                                                               like a living questionmark
                                                                                   into the
                                                                                 great gramaphone
                                                                               of puzzling existence
                                        with its wondrous hollow horn
                                                 which always seems

                                              just about to spout forth
                                                                   some Victorious answer
                                                                                 to everything

Meet Miss Subways

Meet Miss Subways
of 1957
See Miss Subways
of 1957
riding the Times Square Shuttle
back and forth
at four in the morning

Meet Miss Subways
of 1957
with fiftycentsize cotton plugs
in her flat black nose
shuttling back and forth
on the Times Square Shuttle
at four in the morning
and hanging on
to heaven’s iron rings
with cut-up golden arms
a black weed in a black hand

You can meet Miss Subways
You can see Miss Subways
of 1957
wearing sad slacks
and matching handbag
and cruising thru the cars
and hanging on
with beat black arms
a black butt in a black hand

And the iron cars
shunting on forever
into death and darkness

o lost Ubangi

staggering thru
the “successive ogives” of Hell
down Dante’s final
fire escape

The long street

The long street
which is the street of the world
passes around the world
filled with all the people of the world
not to mention all the voices
of all the people
that ever existed
Lovers and weepers
virgins and sleepers
spaghetti salesmen and sandwichmen
milkmen and orators
boneless bankers
brittle housewives
sheathed in nylon snobberies
deserts of advertising men
herds of high school fillies
crowds of collegians
all talking and talking
and walking around
or hanging out windows
to see what’s doing
out in the world
where everything happens
sooner or later
if it happens at all
And the long street
which is the longest street
in all the world
but which isn’t as long
as it seems
passes on
thru all the cities and all the scenes
down every alley
up every boulevard
thru every crossroads
thru red lights and green lights
cities in sunlight
continents in rain
hungry Hong Kongs
untillable Tuscaloosas
Oaklands of the soul
Dublins of the imagination
And the long street
rolls on around
like an enormous choochoo train
chugging around the world
with its bawling passengers
and babies and picnic baskets
and cats and dogs
and all of them wondering
just who is up
in the cab ahead
driving the train
if anybody
the train which runs around the world
like a world going round
all of them wondering
just what is up
if anything
and some of them leaning out
and peering ahead
and trying to catch
a look at the driver
in his one-eye cab
trying to see him
to glimpse his face
to catch his eye
as they whirl around a bend
but they never do
although once in a while
it looks as if
they’re going to
And the street goes rocking on
the train goes bowling on
with its windows reaching up
its windows the windows
of all the buildings
in all the streets of the world
bowling along
thru the light of the world
thru the night of the world
with lanterns at crossings
lost lights flashing
crowds at carnivals
nightwood circuses
whorehouses and parliaments
forgotten fountains
cellar doors and unfound doors
figures in lamplight
pale idols dancing
as the world rocks on
But now we come
to the lonely part of the street
the part of the street
that goes around
the lonely part of the world
And this is not the place
that you change trains
for the Brighton Beach Express
This is not the place
that you do anything
This is the part of the world
where nothing’s doing
where no one’s doing
anything
where nobody’s anywhere
nobody nowhere
except yourself
not even a mirror
to make you two
not a soul
except your own
maybe
and even that
not there
maybe
or not yours
maybe
because you’re what’s called
dead
you’ve reached your station
Descend

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