LIMA, Perú – Cuba despertó este 8 de febrero con la presencia de al menos tres buques militares de Estados Unidos operando a corta distancia de sus aguas territoriales, según datos obtenidos a partir del seguimiento de mapas marítimos públicos de la plataforma VesselFinder.
De acuerdo con la información disponible, uno de las embarcaciones aparecía localizada alrededor de las 11:00 AM a menos de ocho millas náuticas de la costa cubana, frente a Cayo Romano Occidental, y en la franja que colinda con el espacio marítimo de la Isla.
Esa posición lo sitúa a apenas cuatro millas del límite del mar territorial, que según la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar se extiende hasta 12 millas náuticas desde la línea de base costera.
La presencia de estas unidades se produce en el contexto del despliegue naval de Washington como parte de la operación Southern Spear (en español, Lanza del Sur), una campaña militar y de seguridad marítima liderada en el Caribe y el Pacífico oriental desde 2025, bajo la dirección del Comando Sur (USSOUTHCOM) y la Cuarta Flota de la Marina estadounidense.
El objetivo oficial de la operación es detectar, vigilar e interceptar actividades ilícitas en el mar, especialmente vinculadas al narcotráfico, el contrabando, el transporte de petróleo sancionado y redes criminales transnacionales.
Estas acciones se realizan en coordinación con la Guardia Costera, el Departamento de Seguridad Nacional y otras agencias, dentro de la fuerza interagencial conocida como JIATF-South.
Hasta ahora, ninguna fuente oficial ha confirmado que los buques militares hayan entrado en el mar territorial cubano; sin embargo, la distancia a la que fueron detectados subraya el carácter de vigilancia y presión militar en un escenario especialmente tenso entre Estados Unidos y el régimen cubano.
Dictadura cubana en la mira de la Casa Blanca
El presidente Donald Trump declaró el pasado 29 de enero “emergencia nacional” con respecto a Cuba, al considerar que “las políticas, prácticas y acciones” de La Habana constituyen “una amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos.
En la orden ejecutiva, fechada este jueves, Trump sostiene que La Habana “se alinea” y “apoya” a países y actores hostiles, además de señalar a organizaciones como Hamás y Hezbolá, entre otros.
Una información publicada por la Casa Blanca detalla que Cuba alberga la mayor instalación de inteligencia de señales en el extranjero de Rusia centrada en robar información confidencial de seguridad nacional de los Estados Unidos y proporciona refugio seguro para grupos terroristas transnacionales.
Como respuesta a la emergencia, la orden establece un “sistema arancelario” que permitiría imponer un gravamen adicional a importaciones procedentes de países que “vendan” o “proporcionen” petróleo a Cuba, de forma directa o indirecta.
El documento señala que, “a partir de la fecha de entrada en vigor”, “podrá imponerse” esa tasa adicional a bienes importados que sean “productos” de cualquier país que suministre petróleo a la Isla.








