El castrismo y la profanación del pensamiento martiano

El castrismo y la profanación del pensamiento martiano

Mientras el régimen castrista continúa sobreviviendo, en detrimento de la prosperidad económica del pueblo cubano, Díaz-Canel sigue haciendo oídos sordos a los consejos de José Martí

José Martí; Cuba
Monumento a José Martí en La Habana (Foto de archivo)

LA HABANA, Cuba. – Mientras el régimen castrista continúa sobreviviendo, en detrimento de la prosperidad económica del pueblo cubano, Miguel Díaz-Canel sigue haciendo oídos sordos a los consejos de nuestro Apóstol José Martí.

¿Qué dijo Martí sobre la emigración? “Cuando un pueblo emigra, sus gobernantes sobran”. Sin embargo, hace años que los cubanos comenzaron a abandonar la Isla a condenados por una política de odio y división. Ya lo decía Fidel Castro: “que se vayan, que se vayan”, llamando mercenarios y vendepatrias a los que no querían socialismo para quedarse él con todo, hasta con los calcetines de los que huían?

Martí escribió muy claro. Al referirse al socialismo -ese que se pretende implantar en América Latina a propuesta de Fidel, Lula y el Foro de Sao Paulo- reconocería que los cinco países con mejor ambiente para hacer negocios no serían precisamente los tres de tendencia izquierdista, sino Colombia, Perú, México, Chile y Panamá, que se encuentran entre los lugares 34 y 52 del “ranking” mundial.

Mencionaría además a Japón, Taiwán, Corea del Sur y Singapur, los que eligieron la libertad económica para desarrollarse, luego de una guerra que los devastó. Partían de cero.

Al referirse a los Estados Unidos -hoy con Donald Trump de jefe político-, Martí diría: “Estamos firmemente resueltos a merecer, solicitar y obtener la simpatía de EE.UU., sin la cual la independencia sería difícil de obtener y mantener”.

Como Carlos Manuel de Céspedes, Esteban Borrero y muchos otros, Martí admiraba los logros de Estados Unidos. Admiraría también a Japón, que no ha sufrido del terrorismo porque no ha practicado un sistema abierto de inmigración y tuvo como principio recibir ayuda de Estados Unidos para su desarrollo, hasta obtener el gran éxito de hoy.

¿Qué pensaría Martí de Venezuela, con sus 9,3 millones de personas con hambre, considerado el cuarto país con más inseguridad alimentaria aguda, producto del socialismo de Maduro y sus compinches?

Cuando se refirió a esos gobiernos que reprimen a través de infinidad de leyes que encarcelan al pueblo, dijo: “Sólo la opresión debe temer al pleno ejercicio de la libertad”.

Y, además: “Es rica una nación que cuenta con muchos pequeños propietarios”; sí, aquellos que, a partir de 1961, Fidel despojó de sus comercios de antaño.

Martí criticó duramente a los talentos serviles, calificándolos como “espectáculo odioso”.

Y al referirse al socialismo, no dejó de calificarlo como “una tiranía, en sus varias formas, aunque se vista algunas de ellas de nombres hermosos y de hechos grandes”.

Se refería Martí a las tiranías de Lenin, Stalin, Fidel, Maduro y la del amo de Corea del Norte, donde “la larga posesión del poder quita el sentido” y cuenta cada uno de estos países con decenas de miles de víctimas, porque “nada es tan justo como la democracia puesta en acción”.

¿Se refería a la falta de libertad de los cubanos bajo el régimen comunista de Fidel y su hermano, donde cada familia depende para su alimentación de una Libreta por donde recibe los alimentos, otorgados por el Estado? Martí señala que “la felicidad general de un pueblo radica en la independencia individual de sus habitantes”, donde cada cual, por medio de su trabajo, satisfaga sus necesidades, como era antes de 1959 y como hacen hoy los cubanos que se han concentrado en el Sur de la Florida.

Por supuesto, Martí estaba en contra de un sistema totalitario sobre el individuo, algo por lo que luchan el gobernante Díaz-Canel y el General en Jefe, repitiendo lo mismo de Mussolini: “Todo del Estado, nada fuera del Estado, nada contra el Estado”.

Para concluir, estamos seguros de que Martí estaría de acuerdo con aquello que dejó escrito Winston Churchill: “La virtud inherente al socialismo es el equitativo reparto de la miseria”.

Ahora lo estamos viendo en la Cuba de Raúl y Díaz-Canel.

También diría Martí lo mismo que dice un viejo vecino mío: “Las dictaduras son pasajeras, la libertad siempre llega”.

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Acerca del Autor

Tania Díaz Castro

Tania Díaz Castro

Tania Díaz Castro nació en Camajuaní, Villaclara, en 1939. Estudió en una escuela de monjas. Sus primeros cuatro libros de poesía fueron publicados por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba y dos por Linden Ediciones Line Press y ZV Lunaticas. A partir de 1964 trabajó como reportera en revistas y periódicos de Cuba y escribió durante ocho años guiones de radio en el ICRT entre 1977 y 1983 y en 1992 y 1993, cronicas sobre la historia de China en el periódico Kwong Wah Po, del Barrio Chino de La Habana. En 1989 y 1990 sufrió prisión por pedir un Plebiscito a Fidel Castro. Comenzó a trabajar en CubaNet en 1998 y vive con sus perros y gatos en Santa Fe, comunidad habanera.

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