MIAMI, Estados Unidos ― El Observatorio de Género de la revista Alas Tensas (OGAT) confirmó este viernes 23 de octubre el feminicidio de Ana Vivian Suárez Cruz, de 21 años, asesinada el 13 de agosto de 2026 en La Palma, Pinar del Río.
El registro del OGAT alcanza con esta verificación 59 feminicidios en Cuba durante 2026. Su balance, fechado el 23 de octubre, incluye además 38 intentos de feminicidio y dos asesinatos de hombres por violencia feminicida. La confirmación del caso de Ana Vivian se produjo más de dos meses después de su muerte.
La entonces pareja de la joven está siendo procesada por las autoridades, según fuentes comunitarias consultadas por el observatorio. En su publicación en Facebook, la organización informó que testigos presenciales vieron al hombre durante una reconstrucción de los hechos realizada recientemente por la Policía local.
Otra persona pudiera estar implicada en el crimen, advirtió el OGAT, que mantiene el seguimiento de la investigación. La organización vinculó el caso con prácticas de agresores que intentan presentar como suicidios las muertes de sus víctimas para evitar ser detenidos. También señaló que el presunto responsable tenía antecedentes de violencia contra las mujeres.
Ana Vivian fue recordada como “una joven trabajadora y alegre” en las condolencias y los reclamos de justicia publicados en redes sociales, según recogió el observatorio, que expresó su pésame a la madre y al hermano de la víctima.
Otros 11 posibles feminicidios y 16 intentos reportados durante este año permanecen bajo investigación. El observatorio solicita acceso a los informes de los casos de Anais Tamayo Puente y Danaibis Tamayo Ramírez, y mantiene bajo observación la muerte de Bárbara Sánchez González como un posible suicidio feminicida.
El 6 de septiembre, el OGAT ya había solicitado acceso al informe de investigación sobre Ana Vivian. En aquella publicación, su nombre figuraba entre los casos que requerían información adicional, sin incorporarse todavía al total de feminicidios confirmados.
Este 20 de octubre, Yudiley Rodríguez Enríquez, de 37 años y madre de cuatro hijos, fue asesinada en su vivienda del barrio de Margodo, en Gibara, Holguín. Alas Tensas documentó que el presunto agresor era un vecino y que dos niñas presenciaron el ataque. La verificación de ese crimen había situado el registro en 58 casos.
Entre enero y agosto de 2026, 37 de las 49 mujeres incluidas en el análisis de OGAT fueron asesinadas por parejas o exparejas. El observatorio precisó, en su informe publicado el 18 de septiembre, que 25 de esos crímenes fueron cometidos por exparejas y 12 por parejas o vínculos afectivos actuales.
En 12 de los 49 casos analizados constaban denuncias previas contra el agresor. En otros 28 no había información suficiente para determinar si existían. El documento identifica las restricciones de acceso a información policial, forense y judicial como un obstáculo para esclarecer los hechos y evaluar la respuesta institucional.
La escasez de alimentos, medicamentos, transporte y servicios públicos limita las posibilidades de abandonar una relación violenta, dijo a EFE este viernes Ileana Álvarez, directora de Alas Tensas. La periodista, activista y escritora subrayó que “la crisis no convierte a un hombre en feminicida”, pero que en esas condiciones “una mujer tiene muchas menos posibilidades de escapar”.
La metodología del OGAT, publicada el 14 de julio de 2025, establece que las alertas se contrastan mediante contactos con familiares, personas allegadas y fuentes comunitarias. Los casos que no reúnen las verificaciones necesarias permanecen pendientes. La organización advierte que su registro recoge únicamente los hechos que logra verificar y puede dejar fuera otros que no llegan a conocerse.









