
Adrián López y Gory: otra historia de la música cubana en el exilio
El cubanoamericano Adrián López Ballester vive tan apasionado por la música como su padre, el pintor y fotógrafo Rogelio López Marín (Gory).

El cubanoamericano Adrián López Ballester vive tan apasionado por la música como su padre, el pintor y fotógrafo Rogelio López Marín (Gory).

El intelectual cubano Juan Antonio Blanco responde en un análisis publicado por el laboratorio de ideas Cuba Siglo 21.

En la histórica Torre de la Libertad, figuras del exilio como Orlando Gutiérrez Boronat expusieron al senador propuestas para reforzar la lucha por la democracia en Cuba.

Siendo aún un joven estudiante en Cuba, la firme oposición al autoritarismo de Siro del Castillo lo llevó a cumplir prisión política.

«El hombre perfecto no existe, si existiera sería Luis Conte Agüero», llegó a decir Fidel Castro, antes de romper con el intelectual.

El actor evitó señalar a la dictadura cubana y la falta de libertades de la isla.

En una Cuba libre, la voz de Lincoln habría tenido mucho peso. Quizás este sea el lado más triste de su partida. Lincoln, como es el caso de toda la familia Díaz-Balart, vivió y respiró constantemente Cuba y su lucha por ser libre.

Además de su legado artístico, Díaz-Balart fue conocido por su relación con figuras históricas de Cuba.

Durante la presentación, que tuvo lugar en el Miami Hispanic Cultural Arts Center, el escritor estuvo rodeado por varios de sus entrevistados.

El escritor William Navarrete entrevista a la historiadora y académica Ileana Fuentes.

El cubanoamericano Adrián López Ballester vive tan apasionado por la música como su padre, el pintor y fotógrafo Rogelio López Marín (Gory).

El intelectual cubano Juan Antonio Blanco responde en un análisis publicado por el laboratorio de ideas Cuba Siglo 21.

En la histórica Torre de la Libertad, figuras del exilio como Orlando Gutiérrez Boronat expusieron al senador propuestas para reforzar la lucha por la democracia en Cuba.

Siendo aún un joven estudiante en Cuba, la firme oposición al autoritarismo de Siro del Castillo lo llevó a cumplir prisión política.

«El hombre perfecto no existe, si existiera sería Luis Conte Agüero», llegó a decir Fidel Castro, antes de romper con el intelectual.

El actor evitó señalar a la dictadura cubana y la falta de libertades de la isla.

En una Cuba libre, la voz de Lincoln habría tenido mucho peso. Quizás este sea el lado más triste de su partida. Lincoln, como es el caso de toda la familia Díaz-Balart, vivió y respiró constantemente Cuba y su lucha por ser libre.

Además de su legado artístico, Díaz-Balart fue conocido por su relación con figuras históricas de Cuba.

Durante la presentación, que tuvo lugar en el Miami Hispanic Cultural Arts Center, el escritor estuvo rodeado por varios de sus entrevistados.

El escritor William Navarrete entrevista a la historiadora y académica Ileana Fuentes.
