
Cuba se muere de sed: barrios llevan meses sin una gota de agua
El agua se ha convertido en otro privilegio. Como los dólares, el dinero en efectivo, la gasolina, la electricidad, la comida y hasta morir dignamente.

El agua se ha convertido en otro privilegio. Como los dólares, el dinero en efectivo, la gasolina, la electricidad, la comida y hasta morir dignamente.

La escasez de agua en la isla ha dejado de ser una falla de infraestructura para convertirse en una crisis sistémica. Sin electricidad para arrancar los equipos de bombeo ni diésel para mover las pipas, la falta del servicio se dispara de forma inédita y deja a más de 2.7 millones de cubanos atrapados en el «doble motor» del desabastecimiento.

Tu problema eres tú mismo que aún tienes esperanza de que esos, que son el verdadero problema, encuentren la solución.

Llevan más de 14 días sin electricidad ni agua potable, con escasez de alimentos y medicinas, y denuncian que la apertura de la presa Cauto el Paso agravó los daños tras el huracán.

Cacerolazos, fogatas y gritos de ‘¡Libertad!’ marcaron la protesta que comenzó en la calle Monte, en medio del colapso de los servicios básicos.

Los residentes aseguran que los problemas de abasto de agua se acrecentaron con la construcción de la Torre K.

Vecinos del cruce de Águila y Monte salieron a las calles tras más de un mes sin suministro de agua. En una manifestación espontánea bloquearon el tránsito con cubos vacíos.

En redes sociales, se ofertan pipas a precios desorbitados, mientras miles de personas sobreviven con lo mínimo.

La sequía y el colapso del acueducto agravan la crisis del agua en Holguín, donde miles enfrentan escasez, altos precios y soluciones inciertas.

La crisis con el suministro de agua potable que atraviesa Cuba afecta a más de 600.000 personas en todo el país.

El agua se ha convertido en otro privilegio. Como los dólares, el dinero en efectivo, la gasolina, la electricidad, la comida y hasta morir dignamente.

La escasez de agua en la isla ha dejado de ser una falla de infraestructura para convertirse en una crisis sistémica. Sin electricidad para arrancar los equipos de bombeo ni diésel para mover las pipas, la falta del servicio se dispara de forma inédita y deja a más de 2.7 millones de cubanos atrapados en el «doble motor» del desabastecimiento.

Tu problema eres tú mismo que aún tienes esperanza de que esos, que son el verdadero problema, encuentren la solución.

Llevan más de 14 días sin electricidad ni agua potable, con escasez de alimentos y medicinas, y denuncian que la apertura de la presa Cauto el Paso agravó los daños tras el huracán.

Cacerolazos, fogatas y gritos de ‘¡Libertad!’ marcaron la protesta que comenzó en la calle Monte, en medio del colapso de los servicios básicos.

Los residentes aseguran que los problemas de abasto de agua se acrecentaron con la construcción de la Torre K.

Vecinos del cruce de Águila y Monte salieron a las calles tras más de un mes sin suministro de agua. En una manifestación espontánea bloquearon el tránsito con cubos vacíos.

En redes sociales, se ofertan pipas a precios desorbitados, mientras miles de personas sobreviven con lo mínimo.

La sequía y el colapso del acueducto agravan la crisis del agua en Holguín, donde miles enfrentan escasez, altos precios y soluciones inciertas.

La crisis con el suministro de agua potable que atraviesa Cuba afecta a más de 600.000 personas en todo el país.
