
Cuba, al borde de la hambruna
Carecemos hasta de azúcar y en este contexto económico e histórico resulta lapidaria aquella frase de nuestros padres y abuelos: “Sin azúcar, no hay país”.

Carecemos hasta de azúcar y en este contexto económico e histórico resulta lapidaria aquella frase de nuestros padres y abuelos: “Sin azúcar, no hay país”.

Desde hace meses, en Songo La Maya no reciben mucho más que el arroz, el azúcar y los granos de la canasta básica. En octubre pasado un hombre de la localidad murió de hambre, relataron los vecinos a CubaNet.

La masa bovina decrece en Ciego de Ávila, que podría quedarse sin vacas en 25 a 30 años.

Según contó a CubaNet, conseguir alimentos se ha vuelto para ella una odisea; hace años a su hijo le quitaron la leche y luego de promesas de que le darían al menos 10 litros al mes, nunca se la dieron.

Millones de cubanos están a punto de padecer una hambruna, “la condición en que las personas no tienen la capacidad física o financiera que les permita obtener alimentos suficientes”.

Carecemos hasta de azúcar y en este contexto económico e histórico resulta lapidaria aquella frase de nuestros padres y abuelos: “Sin azúcar, no hay país”.

Desde hace meses, en Songo La Maya no reciben mucho más que el arroz, el azúcar y los granos de la canasta básica. En octubre pasado un hombre de la localidad murió de hambre, relataron los vecinos a CubaNet.

La masa bovina decrece en Ciego de Ávila, que podría quedarse sin vacas en 25 a 30 años.

Según contó a CubaNet, conseguir alimentos se ha vuelto para ella una odisea; hace años a su hijo le quitaron la leche y luego de promesas de que le darían al menos 10 litros al mes, nunca se la dieron.

Millones de cubanos están a punto de padecer una hambruna, “la condición en que las personas no tienen la capacidad física o financiera que les permita obtener alimentos suficientes”.
