
De Ochoa a Gil: las caídas en desgracia más sonadas del castrismo
Nadie está a salvo del apetito de sangre que ha rodeado al círculo de ahora nonagenarios que ha decidido hace más de sesenta años el destino de un país.

Nadie está a salvo del apetito de sangre que ha rodeado al círculo de ahora nonagenarios que ha decidido hace más de sesenta años el destino de un país.

En su lugar, el régimen cubano colocó a Félix Duarte Ortega, al frente de la organización encargada de controlar a los campesinos cubanos.

El gobernante además les deseó suerte a los funcionarios entrantes.

Las destituciones suceden luego que el régimen reconociera los resultados negativos en términos de inversión extranjera durante el 2023.

Cada “defenestrado” en Cuba sabe que su papel no fue “dirigir” sino prestar su cabeza hasta el momento en que haga falta que ruede en la guillotina

Nadie está a salvo del apetito de sangre que ha rodeado al círculo de ahora nonagenarios que ha decidido hace más de sesenta años el destino de un país.

En su lugar, el régimen cubano colocó a Félix Duarte Ortega, al frente de la organización encargada de controlar a los campesinos cubanos.

El gobernante además les deseó suerte a los funcionarios entrantes.

Las destituciones suceden luego que el régimen reconociera los resultados negativos en términos de inversión extranjera durante el 2023.

Cada “defenestrado” en Cuba sabe que su papel no fue “dirigir” sino prestar su cabeza hasta el momento en que haga falta que ruede en la guillotina
