
Crimen sin castigo
Y aunque nos moleste admitirlo, hay que reconocer una verdad: ¡El autor intelectual de la masacre se salió con la suya! ¡Aunque fuese al costo de cuatro vidas cubanas inocentes!

Y aunque nos moleste admitirlo, hay que reconocer una verdad: ¡El autor intelectual de la masacre se salió con la suya! ¡Aunque fuese al costo de cuatro vidas cubanas inocentes!

En una declaración conjunta, el senador Marco Rubio y los representantes María Elvira Salazar, Mario Díaz-Balart y Carlos A. Giménez calificaron aquel suceso como “un acto cobarde y barbárico de terrorismo”
El suceso ocurrió justo cuando la administración del entonces presidente Bill Clinton estaba dando pasos concretos para limar asperezas con la dictadura de Fidel Castro

Y aunque nos moleste admitirlo, hay que reconocer una verdad: ¡El autor intelectual de la masacre se salió con la suya! ¡Aunque fuese al costo de cuatro vidas cubanas inocentes!

En una declaración conjunta, el senador Marco Rubio y los representantes María Elvira Salazar, Mario Díaz-Balart y Carlos A. Giménez calificaron aquel suceso como “un acto cobarde y barbárico de terrorismo”
El suceso ocurrió justo cuando la administración del entonces presidente Bill Clinton estaba dando pasos concretos para limar asperezas con la dictadura de Fidel Castro
