
“Si hay corriente, no hay agua”: el déficit eléctrico deja sin abasto a millones de cubanos
El Gobierno promete resolver el problema “en el menor tiempo posible”, pero en La Habana hay barrios que acumulan semanas, o años, sin servicio por tubería.

El Gobierno promete resolver el problema “en el menor tiempo posible”, pero en La Habana hay barrios que acumulan semanas, o años, sin servicio por tubería.

Unos 180.000 guantanameros sufren afectaciones por fallas en el bombeo, falta de energía eléctricas y problemas de calidad del agua.

“Cuatro meses sin agua, y siempre es una baba y una falta de respeto», denunció una de las manifestantes en Regla.

«Tengo las llaves abiertas desde el mes pasado a ver qué cae, pero nada de nada», lamenta una mujer residente en la ciudad del centro de la Isla.

“Comenzamos la cola desde la madrugada, no tenemos dónde guarecernos, en varias ocasiones son las 12 del mediodía y no ha comenzado la venta de agua», dijo un cubano.

Hasta este domingo en la mañana, unos 36 centros de salud habaneros tenían electricidad, cifra que representa el 83,7 % del total.

En medio de la crítica situación, las autoridades vendieron agua embotellada a los residentes en Van Troy 2.

Con expendio de galones a 85 pesos cubanos, el Gobierno engrosa sus bolsillos en medio de la escasez de este recurso vital.

Ante la escasez, Maray García no ha tenido otra opción que comprar pipas a un precio que oscila entre los 3.000 y los 5.000 pesos.

La rotura recurrente de los equipos de bombeo y el mal estado de las redes hidráulicas pinareñas hacen del abasto de agua un serio problema.

El Gobierno promete resolver el problema “en el menor tiempo posible”, pero en La Habana hay barrios que acumulan semanas, o años, sin servicio por tubería.

Unos 180.000 guantanameros sufren afectaciones por fallas en el bombeo, falta de energía eléctricas y problemas de calidad del agua.

“Cuatro meses sin agua, y siempre es una baba y una falta de respeto», denunció una de las manifestantes en Regla.

«Tengo las llaves abiertas desde el mes pasado a ver qué cae, pero nada de nada», lamenta una mujer residente en la ciudad del centro de la Isla.

“Comenzamos la cola desde la madrugada, no tenemos dónde guarecernos, en varias ocasiones son las 12 del mediodía y no ha comenzado la venta de agua», dijo un cubano.

Hasta este domingo en la mañana, unos 36 centros de salud habaneros tenían electricidad, cifra que representa el 83,7 % del total.

En medio de la crítica situación, las autoridades vendieron agua embotellada a los residentes en Van Troy 2.

Con expendio de galones a 85 pesos cubanos, el Gobierno engrosa sus bolsillos en medio de la escasez de este recurso vital.

Ante la escasez, Maray García no ha tenido otra opción que comprar pipas a un precio que oscila entre los 3.000 y los 5.000 pesos.

La rotura recurrente de los equipos de bombeo y el mal estado de las redes hidráulicas pinareñas hacen del abasto de agua un serio problema.
